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lunes, 10 de agosto de 2009

El scouting en el fútbol (I)

Existen dos maneras de contemplar un encuentro de fútbol, la lúdica y la profesional. La primera es la divertida, e incluye todo partido presenciado tomando una cervecita (o diez), preferiblemente entre amigos, y despotricando contra el equipo rival, árbitro incluido. Luego está el modo profesional, que no resulta tan excitante, pero que no deja de tener su punto entretenido. Es lo que se conoce por scouting, que en cristiano quiere decir exploración, y que no es otra cosa que la tarea de análisis intelectual y casi científico que realizan los informadores y ojeadores de los equipos de fútbol con los partidos que presencian.

El scouting suele dividirse en dos clases según su objeto de análisis. Si éste se centra en los equipos contendientes, hablamos de scouting de adversarios, pero si el punto de mira principal se pone en los futbolistas, nos hallaremos ante el scouting de jugadores. Generalmente, ambos tipos de observación difieren también en su finalidad. Mientras que la contemplación de rivales tiene como meta dotar al equipo del ojeador de los conocimientos suficientes para, en un enfrentamiento no muy lejano en el tiempo, poder contrarrestar las fortalezas (o aprovechar las debilidades) de la escuadra analizada, el scouting de jugadores pretende, sobre todo, evaluar las aptitudes de los futbolistas "espíados" con vistas a una posible incorporación al equipo para el que trabaje el ojeador.

En las próximas entregas de esta serie de posts analizaré, más pormenorizadamente y por separado, cada una de estas clases de observación futbolística, e incluiré también algunos consejos generales que nos posibiliten ejercer estas tareas con la mayor eficacia posible. De todas maneras, y pese a lo atractivo que les pueda parecer ejercer actividad intelectual mientras contemplan un partido de fútbol, deben saber, antes de que profundicen más en esta original manera de ver el balompié, que se encuentran ante un camino sin retorno, y que, una vez comiencen a hacerse preguntas sobre sistemas tácticos, formas de construcción del juego o sobre las tomas de decisiones de los futbolistas, difícilmente conseguirán volver a disfrutar de la contemplación pasional de este deporte, tal y como, presumo, venían haciendo hasta ahora. Así que repasen las imágenes que he insertado en esta entrada, y si todavía se identifican más con las ilustraciones segunda y tercera que con la dispuesta en la cabecera, por favor, ni se les ocurra leer las inminentes entregas que publicaré sobre el asunto este del scouting en el fútbol. Avisados quedan. No me echen en cara luego que no se lo advertí.

lunes, 18 de mayo de 2009

Fútbol: Justicia y suerte

Me hace mucha gracia cuando periodistas, presidentes, entrenadores, jugadores o simplemente aficionados al fútbol aluden al socorrido recurso de la mala suerte o de la poca justicia, para intentar explicar el motivo de un mal resultado obtenido sobre el terreno de juego. Porque mira que existen razones verdaderamente futbolísticas para explicar las causas del marcador de una contienda sin tener que que recurrir a esos facilones tópicos que lo único que demuestran es impotencia y poco conocimiento por parte de quienes los mencionan en sus declaraciones.

Esta reflexión viene a cuento de las no muy afortunadas reacciones (británicas, especialmente) al desenlace de la eliminatoria de liga de campeones entre el Chelsea y el FC Barcelona. Se queja esta gente de que el Barça no debió acceder a la final ya que se benefició de los errores arbitrales y de un inesperado golpe de suerte en los minutos finales. Le acusan también de no haber tirado apenas a puerta, de poseer el balón de manera estéril, y si les damos tiempo, supongo que acabarán cargando en el debe del equipo catalán, el bombardeo londinense de la segunda guerra mundial.

Derecho al pataleo aparte, ¿no creen que les resultaría mucho más productivo analizar las razones tácticas, técnicas, físicas o psicológicas que les han conducido a la derrota en el suspiro final?. Porque de igual manera que nada tienen que ver el árbitro, la suerte o la justicia, en el impresionante primer gol de Essien, tampoco son partícipes estos elementos en el definitivo disparo de Andrés Iniesta. Essien marcó con la zurda y por la escuadra porque es un fantástico jugador. Quizá sólo logre acertar en uno de cada cien de esos disparos, pero el resto de los mortales no marcaríamos de esa manera ni aunque nos pasásemos media vida chutando a puerta. Lo mismo con el gol postrero de los blaugranas: ¿qué equipo, en campo contrario, con diez hombres y virtualmente eliminado, es capaz de llegar y atacar con tantos jugadores en los últimos minutos de un partido contra el todopoderoso Chelsea? La respuesta es sencilla, sólo el FC Barcelona, una escuadra a la que nada de lo que pasa en el terreno de juego le hace varíar su filosofía ofensiva basada en el control inteligente de la posesión del balón. Contéstenme ahora: ¿tiene todo esto alguna relación con la fortuna o la justicia?. Ya conocen la respuesta.

Suerte es que un topo saque inoportunamente la cabeza de su madriguera, y que con ello impida un inminente gol. Injusticia es que a un equipo se le permita jugar con trece jugadores. No busquen estos conceptos en un campo de juego. No pertenecen a la esencia de nuestro deporte favorito. En el fútbol, como en la vida, lo que prima es el trabajo, el conocimiento y el espíritu de superación. Nada más, así de simple.

Reconozco que todas estas polémicas (las arbitrales incluidas) proporcionan a este deporte una "salsilla" especial. Pero ésta no debe impedirnos observar y juzgar la verdadera realidad de lo que acontece en nuestros estadios. No seamos superficiales, y dejemos en paz a los elementos exógenos que poco o nada influyen en lo que vemos en los partidos. Un verdadero profesional (excluyo y exculpo deliberadamente a los aficionados profanos) debe detectar, comprender y, finalmente, corregir los motivos intrínsecos que le han condenado a una dolorosa derrota. Y éstos, digan lo que digan algunos, son, en esencia, siempre tácticos.

En resumen, centremos el debate del fútbol en el propio fútbol, y hagamos oídos sordos de las plañideras que públicamente exhiben sin rubor su ignorancia y falta de talento en los medios de comunicación. ¡Ah!, se me olvidaba: ¡força Barça!.

lunes, 13 de abril de 2009

Futbol aposicional: sistema v.e.t.

Visión, espacio y tiempo. Eso es lo que significan las iniciales v.e.t. Fue precisamente la alusión que en su reseña se hacía a la gran importancia de estos conceptos en el fútbol, lo que me impulsó a adquirir (y a leer inmediatamente) este antiguo libro, tristemente arrinconado en una modesta tienda de objetos usados. Comprueben aquí como no es, en absoluto, nuevo este interés mío por los asuntos espacio-temporales.

El sistema v.e.t. fue creado por Vicente Agraz (lamento no poder aportar información fiable alguna acerca del autor) en los primeros años 70, y su plasmación en papel obtuvo el prestigioso premio Herakles, entiendo que más por su originalidad que por la rigurosidad de su contenido. Lo cual no deja de tener su mérito, ya que no debía de resultar nada fácil en 1972 renegar públicamente (como veremos) de todas las ideas y concepciones futbolísticas preponderantes hasta ese momento, y conseguir un galardón universitario en vez de una camisa de fuerza. Y eso es exactamente lo que se atrevió a postular Vicente Agraz. Con dos cojo...

En las imágenes diseminadas por esta entrada pueden observar (sólo a modo de curiosidad) algunos esquemas sobre el v.e.t. extraídos del propio libro. El primero de ellos refleja la división de los jugadores en dos grupos bien diferenciados, el base (ofensor o resistente, según quien posea el balón) y el protector (o linea principal de resistencia de cada equipo). El resto de diagramas, como explican sus respectivas leyendas, se corresponden con las diferentes zonas o espacios de juego.

Naturalmente, no pretendo que se aprendan esta curiosa (inocente, incluso) terminología del autor, ni que se compren o lean el libro (aunque si lo encuentran, no estaría de más) con la intención de poner en práctica el método descrito. No, quédense más con el espíritu que con sus formas, porque el paso de los años las ha superado y convertido en obsoletas. Pero los que sí se cumplieron y están todavía plenamente vigentes, son muchos de sus conceptos más generales. Se los resumo en cinco sencillos puntos que creo que les pueden ser de notable utilidad:

1-Preminencia del grupo sobre el jugador.
2-Sustitución del marcaje individual por el zonal (no tal y como lo conocemos, pero zonal, en todo caso).
3-Importancia máxima del proceso decisional, determinado principalmente por la capacidad perceptiva espacio-temporal, y los conocimientos del juego colectivo del futbolista.
4-Búsqueda de la victoria a través de la superación absoluta del adversario. No sirve ganar de cualquier manera, se debe derrotar al contrario en todos las facetas del juego, para evitar que factores exógenos como la suerte, lesiones, sanciones o los arbitrajes adquieran un papel relevante que no merecen, y, sobre todo, para casi garantizar que las victorias lleguen con asiduidad.

5-Por último, y quizá sea éste el punto más significativo, primacía de la inteligencia sobre las capacidades físicas. Se consiguen así jugadores polivalentes, que no necesitan instalarse en una posición concreta para poder conocer sus funciones. Su saber (también en el sentido de "know how") futbolístico debe llegar a un grado tal que les permita desempeñar correctamente cualquier cometido sobre el campo y, siempre, en el momento espacio-temporal más adecuado.

Pues hasta aquí puedo leer. Si les ha interesado el tema, háganmelo saber con sus comentarios. Quizá logren que me anime a digitalizar íntegramente este viejo manual y así poder compartirlo con todos ustedes.


domingo, 5 de abril de 2009

Xavi e Iniesta: la clase del Barça

Son la pareja de moda del fútbol español, y posiblemente el mejor dúo de centrocampistas del panorama futbolístico mundial. Pequeños físicamente, sus figuras se agigantan cuando tienen un balón entre los pies. De Xavi se dice que le regalaron un balón cuando era pequeño y que, desde entonces, todavía nadie ha sido capaz de arrebatárselo. Tal es la capacidad que tiene este jugador para proteger la pelota con su cuerpo.

Y otro tanto podríamos decir del albaceteño Iniesta, que se ha reconvertido en el extremo izquierda ideal. Gracias a su condición de diestro que maneja ambas piernas, y a su excelso dominio de la cobertura técnica en conducción, no hay defensor que pueda evitar que progrese hasta la línea de fondo o que finalice con un peligroso disparo desbordando hacia adentro.

Es de destacar la gran calidad y cantidad de estupendos centrocampistas que en las últimas décadas han salido, como estos dos superclases, de la cantera del FC Barcelona. Todo empezó con Luis Milla, al que le siguió el actual entrenador del Barça, Pep Guardiola y, un tiempo después, Albert Celades.

Los tres eran inteligentes, muy tácticos y les cabía todo el campo de fútbol dentro de su cabeza. Jugaban rápido y fácil, apenas a un toque, pero casi nunca se equivocaban. Aunque como no se puede tener de todo, carecían de llegada, desborde y pase largo. O eso pensábamos, porque el siguiente de la lista es Xavi Hernández, y el de Tarrasa no adolecía, ya, de nada de nada. Como tampoco los que han venido después, el propio Iniesta y la gran estrella del Arsenal, Cesc Fábregas.

El último producto salido de la factoría blaugrana es el joven Sergi Busquets que pretende ser un nuevo paso adelante en busca del centrocampista total, aunando todas las virtudes de sus magníficos predecesores pero dentro de un físico supuestamente mucho más competitivo y moderno. Aunque, si me permiten que haga de adivino, dudo mucho que pueda superar el altísimo nivel que sus pequeños maestros están demostrando temporada tras temporada.

Y cuando llamo "maestros" a Xavi e Iniesta, lo hago también en el sentido didáctico de la palabra. Descarguen (o sólo vean) el video que les ofrezco a continuación, y podrán comprender esto último, y también la razón por la que, en el FC Barcelona, los centrocampistas de calidad continuarán brotando como setas.


Descargar el documental, "Xavi e Iniesta:la clase del Barça"

jueves, 14 de agosto de 2008

Ni vueltas, ni filas, ni sermones

"El buen fútbol es más divertido", viene a querer decir el texto escrito en la imagen de cabecera. Es un bonito lema, y cargado de loables intenciones, seguro, pero no es ni mucho menos una verdad absoluta. Pero bueno, el asunto de qué se entiende por jugar bien al fútbol es un tema que seguramente algún día tendré que tratar, pero que hoy, todavía, no toca.

"Bettersoccermorefun" es una página web (en inglés) estadounidense para entrenadores de fútbol base. En ella se reflejan las ideas y métodos de su creador, el director del programa de la "Chris Nedelcovych Soccer Foundation", Larry Paul, y que reconoce explícitamente haber copiado de la contradictoria (a mi entender) escuela holandesa.

En síntesis, lo que propone este entrenador es que los niños aprendan a jugar al fútbol (o sea, entrenen) de la forma más divertida y significativa que existe, que, naturalmente, no es otra que la disputa de múltiples partidos de fútbol reducido ("small sided games"), eso sí, debidamente orientados y dirigidos. Ya ven que no es nada nuevo, al menos por estos lares, pero en EE.UU, donde reina (o reinaba) el rígido, analítico, y, fácilmente evaluable método Coerver, ha supuesto una considerable revolución. Si desean más detalles de las ideas de Larry Paul, échenle un vistazo a estos videos que ha puesto a nuestra disposición en Youtube.

Si les ha convencido, consideren la posibilidad de adquirir el dvd que tienen en la imagen, titulado "Street Soccer", que les puede servir como introducción a este maravilloso mundo de "las pachanguitas". Claro que si ustedes son más de letras, el libro llamado también "better soccer more fun", podría ser una mejor opción. Aunque si quieren mi opinión, no creo que disponer de documentación tan detallada sea demasiado conveniente si lo que se pretende es diseñar sesiones originales y verdaderamente específicas. Eso sí, quédense con el espíritu de la copla: "El fútbol es el mejor maestro". Así que, como reza el titular de este post, procuren que en sus entrenamientos no haya vueltas (al campo), ni filas (de jugadores), ni sermones (del entrenador). Rivales, balones, porterías y un entrenador que guíe su proceso de descubrimiento es todo lo que necesitan los niños para aprender todos los secretos de este apasionante juego. ¿O es que ya no se acuerdan?

viernes, 8 de agosto de 2008

Widgets olímpicos

En este post, les iré dejando todos los widgets que me encuentre, por la red, relacionados con los juegos olímpicos de Pekin (ahora le dicen Beijing) que se disputan durante estas dos semanas de agosto.

Procuraré ir actualizando a medida que vaya consiguiendo hacerme con alguno nuevo. Pero, de momento, a ver que les parecen estos dos que contienen las últimas noticias de las Olimpiadas 2008:



Actualización a 09 Agosto:


lunes, 4 de agosto de 2008

Popeso piscinas

Soy "futbolero", muchos de ustedes ya lo saben. Y como todo practicante del fútbol que se precie, odio la natación. Imagino que, dejando de lado lo objetivamente tediosa que puede llegar a ser, este poco aprecio que los "peloteros" le profesamos, viene derivado de la manía que tienen los traumatólogos de recomendarnos su práctica como medio de recuperación de las lesiones producidas por nuestro juego favorito. De tal manera que solemos identificar nadar en una piscina con estar lesionado y no poder entrenar con balón.

Bueno, el caso es que ayer estuve nadando un poquillo. Apretaba el calor, así que fui a la piscina a refrescarme y, de paso, a hacer un poco de deporte. Tengo que reconocer que no estuvo mal (en cuanto a lo de estar fresquito), pero lo de nadar de una punta a otra, cambio de sentido y vuelta a empezar, me sigue superando. Por muy increíble que parezca, hasta el jogging parece una actividad divertida al lado de este continuo ir y venir.

Pero a grandes males, grandes remedios, y el aparatejo que les presento en esta entrada puede servir para mitigar el sopor producido por esa sucesión interminable de brazadas y respiraciones. Como pueden apreciar en las dos fotografías superiores, les estoy hablando de un reproductor de mp3 sumergible que, ajustado adecuadamente a las gafas de nadar, nos permitirá amenizar con nuestra música favorita las monótonas e interminables (al menos, para mí) sesiones de piscina.

Esta referencia es la que, según "Engadget" ha creado la prestigiosa marca Speedo (la del bañador de los records, el famoso "Lzr racer suite", del que se hablará sin parar, en cuanto comiencen las próximas olimpiadas, ya verán), aunque en su página web no la he encontrado por ningún lado, y no sería por no haberla buscado. En todo caso, pongan "mp3 acuático" en su buscador y podrán elegir entre diferentes modelos (incluidos los de las fantásticas "teletiendas") posiblemente, más baratos, aunque quizá no tan "fashion" como el que les acabo de recomendar.


domingo, 15 de junio de 2008

Para seguir la Euro 2008

Si quieren enterarse en todo momento de las últimas novedades del Campeonato de Europa de selecciones de fútbol, que se disputa este mes en Austria y Suiza, utilicen este widget tan majo que han hecho los de soitu.es.


Se lo pueden descargar en esta página. Hay versiones del widget para blogs, redes sociales, páginas de inicio tipo Netvibes e incluso para añadir al escritorio de Windows Vista.

Hala, con Dios, que falta poco para el fútbol, y tengo que ir calentando.

miércoles, 11 de junio de 2008

Jorge Castelo: Concepto y organización de los medios de entrenamiento en el fútbol

Vaya, me ha quedado un tanto largo el título de la entrada. Como habrán podido deducir de él, hoy toca, de nuevo, post ladrillo teórico-futbolero. Así que ustedes verán si se atreven a seguir leyendo.

Jorge Castelo (camiseta blanca, en la imagen) es un prestigioso entrenador de fútbol portugués, sobre todo en el campo de la enseñanza. Es autor del denso libro "Fútbol: Estructura y dinámica del juego", del que que todos los de este mundillo hablamos, pero del que dudo mucho que alguien haya sido capaz de leer completo. Yo lo he intentado, y les confieso que no lo he conseguido. Además ha sido adjunto de Eriksson en el Benfica, y acaba de ser nombrado coordinador de la cantera del Os Belenenses. Pues bien, el fin de semana pasado, se dejó caer por mi ciudad para impartir una conferencia de título similar al de esta entrada. Naturalmente, no me la quise perder, y allí estuve yo para escuchar las enseñanzas del profesor Castelo. A continuación, les ofrezco un pequeño resumen de lo que nos contó acerca de las tareas de entrenamiento, su clasificación y su organización.

Para Jorge Castelo existen tres grandes familias de ejercicios de fútbol:

a) Tareas de preparación general.
b) Tareas específicas de preparación general.
c) Tareas específicas de preparación.

Las primeras son aquéllas de naturaleza condicional, generalmente, sin balón, y que tradicionalmente se dividen en ejercicios de resistencia, velocidad, fuerza y flexibilidad. Como era de esperar, no se muestra nada partidario de su introducción en las sesiones de entrenamiento de los futbolistas, opinión que, si me permiten, comparto absolutamente.

Pasemos, pues, a los ejercicios específicos de preparación general. Éstos ya se realizan necesariamente con balón, aunque presentan situaciones de fútbol bastante rudimentarias, y se suelen utilizar para desarrollar algunos contenidos concretos (de tipo técnico, sobre todo), pero sin establecer relación directa con el objetivo final del juego, que no es otro que la finalización. El autor diferencia 4 clases de ejercicios dentro de esta familia:

1-Descontextualizados. Los más alejados del fútbol real. El balón es, apenas, una excusa para trabajar contenidos no tácticos.
2-De posesión. Son los famosos rondos y mantenimientos. Útiles, sin duda, pero sólo y cuando estén orientados a un fin más allá que la pura conservación del balón.
3-Circuitos. Obviamente, las estaciones se compondrán de tareas de cualquiera de las demás clases. Así que no acabo de entender su inclusión en este lugar, pero en fin...
4-Lúdico-recreativos. Hablamos, ahora, de juegos derivados del fútbol, tipo futvoley.

Si clican y agrandan cualquiera de los cuadros que he incluido, podrán comprobar como Jorge Castelo considera algo light en cuanto a su densidad de contenidos a los componentes de esta familia de ejercicios, y los aconseja introducir en las partes inicial y final de las sesiones. Por el mismo motivo, su ubicación dentro del microciclo semanal será en las sesiones inmediatamente anteriores o posteriores al partido de competición.

La última familia de tareas de entrenamiento es la que tiene más que ver con la naturaleza real del juego, y, por ello, debe componer el armazón fundamental del entrenamiento semanal y de las sesiones que lo componen. Son los llamados ejercicios específicos de preparación, y podemos subdividirlos en seis tipos de ejercicios distintos caracterizados por su alta contextualización y su fácil transferencia a la competición real (la numeración continuará la serie anterior para que se corresponda con la de los cuadros):

5-Tareas para concretar el objetivo del juego. No se vuelvan locos, se refiere a tareas de finalización pura y dura.
6-Tareas metaespecializadas. Son ejercicios para mejorar misiones específicas de los jugadores.
7-Tareas patronizadas. Se refiere a ejercicios que desarrollen y optimizen el modelo y sistema de juego del equipo, de manera muy definida.
8-Tareas sectoriales (grupales). Afectan a los componentes de una misma línea y a sus relaciones con los de las adyacentes.
9-Tareas a balón parado. Lo que conocemos aquí como trabajo de estrategia, no muy acertadamente.
10-Tareas de competición. Fútbol real, 11 contra 11 o casi, forzando las condiciones competitivas que pretendemos mejorar.

Y a esta interesante clasificación de medios de entrenamiento se limitó la clase magistral que nos ofreció el técnico portugués. No se olviden de agrandar los dos esquemas que he incluido, pues en ellos se aprecia la ubicación recomendada de cada ejercicio, tanto en las sesiones de entrenamiento (esquema 1), como en el trabajo de la semana (esquema 2). Y si todavía les queda alguna duda, siempre pueden escribir aquí un comentario, o si lo prefieren, contactar directamente con el autor, en este correo electrónico: jcastelo@fmh.utl.pt

jueves, 5 de junio de 2008

Fútbol y ajedrez


Acabo de terminar de leer este curioso libro de Adam Wells. Se trata de un pequeño ensayo que trata de establecer los paralelismos y similitudes que hay entre dos deportes aparentemente tan distintos como el ajedrez y el fútbol. Y digo, aparentemente, porque la lectura de este ensayo, me ha descubierto sus enormes semejanzas.

Todos hemos oído hablar (despectivamente, en general) de partidos de fútbol tan tácticos que parecen partidas de ajedrez. Incluso existen numerosos términos y expresiones que pueden ser, indistintamente, utilizados en contextos balompédicos o ajedrecísticos. Lean estos ejemplos (hay muchos más), a ver si son capaces de saber a cual de los dos deportes se refieren: "Dominar el centro, construcción de juego, juego posicional, crear espacios, atacar por los flancos, explotar las debilidades del contrario, superioridad numérica, movilidad, jugar en amplitud, diagonal, juego combinativo, contraataque, iniciativa..."

Pero, olvidemos ya las similitudes, y veamos como podemos superar sus notables diferencias. Fundamentalmente, se me ocurren tres importantes detalles que, a primera vista, convertirían estos dos mundos en irreconciliables:

1-El fútbol es un deporte físico y el ajedrez predominantemente mental.
2-En el primero, debido a sus casi infinitas variables, el azar es un aspecto a tener en cuenta. Sin embargo en el ajedrez, no hay lugar para la caprichosa suerte, pues todo lo que acontece sobre el tablero responde a normas conocidas y tasadas.
3-En el fútbol se necesita un balón, y en el ajedrez, por supuesto que no.


Los dos primeros puntos creo que no son difíciles de rebatir. Lo del predominio mental o físico en cada una de las modalidades es algo que se tiende a superar. De hecho, la mayoría de los ajedrecistas disponen de un preparador físico, y los clubes de fútbol de élite cuentan también con psicólogos y expertos en aprendizaje. Además, ¿alguien podría negar el derroche de inteligencia (táctica, al menos) que jugadores como Cesc, Kaká, Valerón, Pirlo, Totti, etc, ofrecen en cada una de sus intervenciones?.

En cuanto a lo del azar, ni el fútbol depende tanto de este factor, ni al ajedrez le es tan ajeno. ¿Cómo se explicaría si no, que, al acabar un partido de fútbol, todos seamos capaces de encontrar razones tácticas (lógicas) que pudieron provocar nuestra derrota o victoria?. ¿O que incluso los más grandes maestros de los 64 cuadros reconozcan (eso sí, en petit comité) que, en muchas ocasiones, se encuentran con posiciones ventajosas completamente inesperadas, ya sea por errores garrafales de sus contricantes o porque, simplemente, surgen, sin que sepan muy bien cómo?. Esta doble interrogante demuestra por sí sola que el papel de la suerte, en ambas disciplinas, no está tan definido como podíamos pensar.

Para superar el espinoso asunto del balón, vamos a necesitar echar un vistazo al gráfico futbolístico que tienen unos párrafos más arriba. Si se fijan bien, representa una jugada combinativa del Arsenal de hace unos cuantas temporadas. Por si no entienden las flechas, les explico: Pires tiene el balón, que se lo pasa a Bergkamp, el holandés pasa atrás a Vieira, que viendo la incorporación de Edú, le lanza un balón diagonal en profundidad que su compañero recepcionará ya en el área rival. Allí, probablemente, el mediocentro brasileño hará añicos la portería rival, conociendo su poderosa pierna izquierda.

Ahora fíjense en esta otra imagen:


Si tienen unas mínimas nociones de ajedrez, siguiendo las flechas podrán observar que el alfil blanco en c2 da soporte al caballo en f5, que a su vez hace lo mismo con el otro alfil en h4, y éste otro, a la torre que se incorporará desde d2 a la casilla d8, marcada con una cruz. La presencia de la torre enemiga en terrenos tan avanzados, sentenciará a la reina negra, y vaticina un rápido jaque mate por parte de las piezas blancas.

¿Les recuerda algo esta combinación?. ¿No?. Pues entonces hagan esto, sustituyan el tablero por un campo de fútbol, las piezas activas por los nombres de los jugadores del Arsenal, y la expresión "dar soporte" por la de "pasar el balón". ¡Ah!, y lo más importante, en vez de jaque mate, pongan la hermosa palabra gol. O todavía más sencillo, vuelvan a leer la combinación del Arsenal mirando esta vez a la imagen del tablero. ¡Asombroso!, ¿no les parece?. Las dos son casi exactamente la misma jugada. ¿Quién decía que en el ajedrez no se jugaba con balón?.

Enlaces relacionados:
-Comprar libro (newinchess.com).
-Soccer Chess
(página dedicada a un curioso juego de mesa, mezcla de fútbol y ajedrez).

sábado, 10 de mayo de 2008

Fútbol: Sesiones y tareas

No se emocionen entrenadores. En esta entrada, a pesar del título, no encontrarán ni un sólo ejercicio para incorporar a sus entrenamientos. Aún así, harían bien en continuar con su lectura, porque me propongo revelarles diez consejos básicos que, a mi modesto entender, deberíamos seguir todos los técnicos, a la hora de escoger y diseñar los ejercicios que incluimos en nuestras sesiones de fútbol. Los detalles prácticos concretos de cada ejercicio correrán a cuenta, ya, de la imaginación y habilidad que entrenadores como ustedes no dudo que posean. Empezaré con los más genéricos, y a medida que avance la lista, iré aumentando la concreción de mis recomendaciones:

1- No olviden que somos entrenadores de fútbol. Quizá les parezca una gran obviedad, pero no es menos cierto que en muchas ocasiones parece que no lo recordamos. Nos creemos preparadores físicos, psicólogos, nutricionistas o maestros, y por eso en nuestras tareas habitualmente incluimos aspectos demasiado relacionados con estas materias. Esto es un error en un doble sentido. Por un lado, podemos estar poniendo en riesgo a nuestros jugadores, ya que no contamos con la formación suficiente en esos campos, como para diseñar ejercicios correctos y de calidad. Y por otro lado, estaremos apartándonos de nuestra misión fundamental como entrenadores de fútbol, que no es otra que la de enseñar, justamente, este deporte. Es loable que intentemos dotar a nuestros jugadores de una buena condición física y psíquica, ya que pueden verse favorecidos como futbolistas; pero no debe pasar de ser un objetivo secundario a la hora de diseñar sesiones y entrenamientos. La única dirección aceptable en las tareas de un entrenador es aquélla que conduzca a sus jugadores y a su equipo a mejorar su nivel técnico-táctico.

2- Las tareas deben poder mejorar objetivos concretos. Este segundo punto es fundamental y debo explicárselo detalladamente. Cuando hablo de objetivos concretos, me refiero a qué deben buscar claramente un aspecto del juego que mejorar. No tengan miedo a concretar sus tareas. Si nuestros ejercicios son excesivamente ambiciosos en el número de objetivos, probablemente, fracasarán en todos ellos. Obviamente, una vez ha sido determinado, la tarea propuesta debe tener la capacidad de hacer progresar en ese aspecto a nuestro equipo.

3- Los objetivos de los ejercicios deben ser coherentes entre sí. Fundamentalmente, me refiero a que las enseñanzas que ofrecemos a nuestros jugadores deben responder a un plan lógico y ordenado. No debemos entrenar aspectos futbolísticos inconexos. Nuestra idea de fútbol, nuestro modelo de juego, será el principio que nos oriente a la hora de planificar y ordenar nuestros entrenamientos.

4- Las tareas deben adaptarse a la edad, nivel y circunstancias del equipo y de los jugadores que lo componen. Este punto creo que se comprende perfectamente. Una tarea puede ser útil para según qué clase de grupo de trabajo. No deben utilizarse ejercicios de adultos en niños, o avanzados en principiantes, etc, etc.

5- No tengan prisa. No busquen el éxito inmediato en los entrenamientos. Tengan paciencia, no se salten etapas. Permitan a los jugadores asimilar sus enseñanzas. Repetir no es sinónimo de aburrir. Si modifican detalles secundarios en las tareas o plantean ejercicios diferentes con objetivos comunes, divertirán más a sus jugadores y aprenderán antes.

6- El juego es el mejor maestro. Si cumplen este quinto punto, probablemente, no necesiten ni leer el resto. Está muy relacionado con el punto primero. Recuerden que nuestro juego es el balompié, así que lo más lógico es que nuestros jugadores lo practiquen en los entrenamientos. Y es que además de ser más entretenido, más divertido, es la mejor manera de aprender. Olviden lo de "dar cera y pulir cera", y pongan a sus pupilos a jugar al fútbol en sus sesiones. Recuerden que con un acertado manejo de variables y recursos como el espacio, el número de jugadores, porterías, objetivos y demás reglas operativas, podemos convertir las infravaloradas "pachanguitas" en instrumentos didácticos impagables.

7- Las tareas deben ser sencillas. No me entiendan mal, no me estoy refiriendo a que los jugadores deban alcanzar fácilmente el éxito en los entrenamientos. De hecho, si fuera así, no serían útiles, ya que les estaríamos intentando enseñar algo que ya sabían. Lo que les quiero decir es que lo importante de una tarea es el objetivo futbolístico que pretende conseguir. Si el jugador está más pendiente de aspectos operativos secundarios de la tarea, como cuando le toca actuar, a que estación debe trasladarse, o de cumplir a rajatabla las numerosas premisas impuestas, etc, etc, difícilmente podrá estar en disposición de aprender lo que que nosotros realmente pretendemos. No queremos jugadores que consigan ejecutar las tareas de entrenamiento con precisión matemática; deseamos futbolistas que asimilen nuestra idea de fútbol de manera tal que la consigan trasladar del entrenamiento a la competición. Así que mejor no les compliquemos demasiado los aspectos formales de los ejercicios, y dejemos que se concentren en resolver e interiorizar los problemas y contenidos esenciales que subyacen en las tareas apropiadas.

8- Contextualicen los ejercicios. Los jugadores, tengan la edad que tengan, aprenderán mejor y a más a gusto, si comprenden qué sentido tiene la tarea que deben ejecutar. No digo que les informen de cómo resolverla, pero sí, que puedan conocer qué relación directa tiene con su modelo de juego, el ejercicio que les están proponiendo. El que un jugador sepa que la tarea a realizar imita, por ejemplo, la situación concreta de la salida del balón a través de los laterales cuando el equipo contrario juega con dos delanteros centros, le servirá de estímulo, y facilitará la transferencia de las experiencias obtenidas en el entrenamiento, al juego real. Y tampoco es necesario que se lo tengan que comunicar de palabra. Bastaría, si la mecánica y dirección del ejercicio es coherente, con elegir acertadamente la porción de campo en la que se desarrollará la tarea, así como la colocación concreta de sus participantes, para que la transferencia práctica esté casi garantizada.

9- El entrenamiento ha de ser lo más específico posible. No hagan tareas tan generales que sirvan tanto para un central como para un delantero, o para un jugador técnico como para uno más limitado. Está claro que por limitaciones en los medios y en el tiempo, es imposible trabajar de forma específica con cada jugador. Ni sería lo aconsejable, además. Pero tengan en cuenta, que en cualquier tarea hay misiones y roles distintos. Unos atacan y otros defienden. Unos juegan en una primera línea y otros en la segunda, por ejemplo. Pueden poner objetivos y limitaciones diferentes a cada puesto, a cada línea o a cada equipo, siempre que no se pierda la perspectiva del objetivo común. Podrían pensar que esta forma de trabajar no es la más enriquecedora para el fútbol base, pero sólo permitiendo, que en estas tempranas etapas, los jóvenes jugadores se alternen en los diferentes puestos que componen un equipo de fútbol, estaríamos solucionando este supuesto problema de excesiva especialización.

10- No hagan nada parecido a lo que muestran las fotografías de esta entrada. No se olviden los balones, y no quiero decir al finalizar la sesión. La pelota ha de estar presente SIEMPRE en cualquier tarea de entrenamiento. Todos los ejercicios han de tener un objetivo predominantemente táctico. Nada de ejercicios púramente físicos. Serán muy buenos para la salud, pero no entran dentro de nuestro negociado. No tengan parados a sus jugadores, eviten las filas, las estaciones, etc. Estamos entrenando a un equipo de fútbol, no a un ejército. Por último, si observan la cuarta fotografía, verán a unos futbolistas entrenado con balón. Aparentemente, sería correcto, ¿no?. Pues claro que no. No basta con crear tareas con pelota; éstas deben estar necesariamente relacionadas con el juego real. Incorporen porterías, rivales, y, sobre todo, permitan que el ejercicio se desarrolle en las dos direcciones. El fútbol es un juego de transiciones, y si las suprimen de sus tareas y sesiones, lo que hayan practicado no tendrá apenas nada que ver con lo que sucede en un partido real de competición.

Pues esto ha sido todo. Espero que hayan sacado alguna utilidad de todo esto que les he contado. Y como a mí también me gustaría aprender del profundo conocimiento del entrenamiento del fútbol que, a buen seguro, poseen ustedes, les ruego encarecidamente que se decidan a compartirlo, atreviéndose a dejar sus impresiones en la sección de esta entrada habilitada para sus comentarios.

sábado, 3 de mayo de 2008

Madres campeonas

Ahí la tienen, siempre risueña, dando de comer a su criatura. Y es que las madres siempre ven a sus pequeños como seres indefensos a los que deben cuidar y proteger. Y lo sorprendente es que tienen razón. Da igual que seas artista, presidiario o campeón del mundo de los pesos pesados como el protagonista de la foto. Los hijos (sobre todo los varones, presumo) siempre necesitamos la protección de nuestras progenitoras, y cuando por lo que sea ya no están con nosotros, las echamos tanto de menos que les escribimos canciones, les dedicamos nuestros triunfos, o aquéllos menos talentosos nos conformamos con tatuarnos un sentido motivo alegórico.

Pero volvamos a la fotografía que encabeza esta entrada. Como les dije, el agradecido comensal que sonríe a su madre es todo un campeón de boxeo. Sí, posiblemente, el pugilista más exitoso de todos los tiempos; el invencible Rocky Marciano. La historia deportiva de Rocco Francis Marchegiano, que con ese nombre fue bautizado al nacer (Brockton, 1923), es inmaculada. A pesar de ser de raza blanca y técnicamente muy limitado, consiguió ser el único boxeador de la historia, retirado como campeón del mundo y sin haber perdido una sola de sus peleas. Además, de los cuarenta y nueve combates disputados, venció por knockout en cuarenta y tres de ellos, lo que da buena muestra de la potencia de su pegada. Y si no me creen, vean los efectos de su demoledora mano derecha en el rostro del hasta ese momento campeón mundial Joe Walcott:

Sus detractores lo intentan deslegitimar acusándolo de haberse retirado pronto, de combatir poco, de haber hecho apenas media docena de defensas de su título mundial, y de pelear sólo contra boxeadores de medio pelo o leyendas venidas a menos. Y aunque tienen parte de razón, no es menos cierto que Marciano jamás rehuyó un combate, que ofreció la revancha a todo aquel que derrotó, y que si no lidió contra púgiles de más nivel fue únicamente porque no los había mejores en su época. Además, el hijo de esa buena madre era un encajador exquisito, un terrorífico pegador, y se presentaba a todas sus peleas en una forma física impecable. Y por todo ello, nadie consiguió batirle, ni nadie lo podrá hacer jamás, ya que desgraciadamente falleció en 1969 en un accidente de avioneta.

Para finalizar les dejo un video con un resumen del desenlace de su última pelea. Este combate lo disputó en 1955 contra Archie Moore, el campeón de los semipesados, que con 41 años consideró que era el momento oportuno para subir de categoría y pasar definitivamente a la historia del boxeo. Si quieren comprobar hasta que punto ésa no fue la mejor de las ideas del pobre Moore, deberían echarle un vistazo al video:



P.D: ¡Vaya!, me he entusiasmado tanto con esto del boxeo que creo que no ha quedado clara que la intención original de este post era la de evitarles el bochorno de que se les olvide la celebración del "Día de la madre". Avisados quedan.

miércoles, 23 de abril de 2008

Fútbol: La periodización táctica (II)

Por el número de visitas recibidas en la entrada dedicada al libro de Xavier Tamarit (aquí), parece que este novedoso tema futbolístico provoca más interés de lo que me podía imaginar. En ese post, apenas efectuaba una breve aproximación a este interesante concepto, limitándome a explicarles unas cuantas generalidades, y mi modesta opinión personal que, por cierto, era y sigue siendo, bastante favorable. Realmente, el libro del entrenador valenciano tampoco era demasiado explícito, así que tanto yo como ustedes nos quedamos con ganas de profundizar algo más en el asunto. Pues si esto último es cierto, ya están tardando en acudir a la web de la editorial MCsports, para descargarse (previo pago de 7,90 €, eso sí) el e-book cuya portada encabeza esta entrada.

Este libro escrito en portugués (no se preocupen, se entiende perfectamente) supone un paso adelante en el conocimiento de esta original metodología. Sin haber escrito un documento excesivamente académico, sí que Marisa Silva desarrolla más detalladamente que su colega hispano, los aspectos más destacados de esta rompedora forma de entender el entrenamiento del fútbol.

Recordarán que en mi anterior aproximación a la periodización táctica, les apuntaba que el concepto más importante que debemos tener en cuenta es el de "modelo de juego". Les ruego, por favor, que no se líen con la terminología, y que atiendan al significado real de lo que hablamos. Para entendernos, modelo de juego vendría a ser el tipo de fútbol que queremos que desempeñe con fluidez nuestro equipo. ¿Cómo elegirlo?. Esa es otra cuestión, pero les recomiendo que partan de sus propias convicciones futbolísticas, y que no tengan miedo en impregnarlas de la filosofía del club para el que trabajen, de la calidad y preferencias de sus jugadores, así como de las características de la propia competición y de sus rivales. Y si una vez mezclados todos estos ingredientes, consideran que hay quitar un poquito de aquí para ponerlo allá, no tengan dudas en hacerlo, que en fútbol no es aconsejable ser exageradamente rígido.

¿Ya tienen su modelo de juego bien definido?. Bien, entonces, supongo que lo habrán fraccionado en numerosos principios y subprincipios. Vean (pinchen la imagen para agrandarla, si lo necesitan) el ejemplo que nos pone la autora:

Como ven, en el modelo de juego que propone Mariza Silva, debido a que prioriza el juego combinativo y de posesión de balón, la presión sobre el contrincante que acaba de robar el balón y su espacio próximo se articula como un principio fundamental. Resulta obvio que sólo así evitaremos un rápido y preciso contraataque que se adelante a nuestra reorganización. Pero de esta noción básica surgen muchas preguntas: ¿Quién y cómo vamos a presionar?, ¿qué tienen que hacer los compañeros más próximos al que acosa al poseedor?, ¿y los más alejados?, y cómo éstas cuestiones, todas las que ustedes quieran, siempre que respeten la integridad y naturaleza de este juego. Pues en sus respuestas encontrarán los subprincipios que buscábamos. Y en las nuevas interrogantes que les surjan, los subsubprincipios que tanto les preocupan. Imagino que no es necesario que les diga que la coherencia entre todos estos elementos que componen su fútbol es algo que se antoja imprescindible si pretenden la elaboración de un sistema que se tenga por lógico.

Pues si han entendido esto de fraccionar el fútbol pero sin empobrecerlo, creo que ya están casi listos para el entrenamiento semanal. Vean este gráfico que define los elementos a tener en cuenta a la hora de planificar objetivos:

Quizá les resulte algo llamativo que se le dé tanta importancia a las características del rival. En estos tiempos no parece muy políticamente correcto fijarse en exceso en el contrincante. Pues la periodización táctica sí lo tiene en cuenta, pero centrándose en la influencia que puede tener en nuestra forma de jugar. Nos interesa el contrario en el sentido de cómo puede afectar a nuestro modelo de juego. Pero, recuerden que no se trata de volverse loco, no debemos cambiar nuestra manera de jugar, nuestros principios generales son innegociables, pero sí que podemos y debemos entrenar su plasmación contra ese concreto adversario. En cuanto al tercer aspecto a tener en cuenta (lo sucedido en el partido anterior), supongo que no necesita mayor explicación comprender la importancia de entrenar los aspectos de nuestro juego que no hemos conseguido desarrollar bien en el pasado.

Podría seguir, pero me parecería suficiente si he conseguido que tengan claro que la auténtica clave radica en la correcta definición y articulación de su modelo de fútbol, ya que será la que inspire todo su proceso de entrenamiento. Y no sólo eso, será su guía, y a la vez, su objetivo. Con esto quiero decir que únicamente a través de entrenamientos conectados, dirigidos e inspirados por su modelo de juego, conseguirá aproximarse a ese ideal buscado. Pero todavía hay más, esta forma de entrenar (incluyo también el partido semanal, que es un elemento evaluativo impagable), tiene la capacidad de modelar, retocar, en definitiva, de crear "su jugar al fútbol deseado". Por eso, es tan fundamental que tengamos habilidad a la hora de diseñar y organizar tareas y sesiones que cumplan los requisitos necesarios para lograr este sorprendente efecto creativo. Les adjunto el microciclo tipo (morfociclo, padrón semanal o como le quieran llamar) que utiliza José Mourinho, y que se amolda a las características que exige la periodización táctica. Obviamente, yo no me siento capacitado para valorarlo. Juzguen ustedes:

En el libro de Marisa ("O desenvolvimento do jogar segundo a periodização táctica", cómprenlo de una vez), además de todos estos gráficos, encontrarán ejemplos de tareas ajustadas a los objetivos semanales perseguidos, escogidos tras analizar los partidos presentes y futuros a los ojos de su forma de jugar. Hay ejercicios para principios, subprincipios, más exigentes, menos, defensivos, ofensivos, para transiciones, en fin, encontrarán un poco de todo. Y por si todavía no se han convencido de que deben adquirir una copia, lean, para que les entre el apetito, estas cuatro páginas extraídas de este interesante trabajo, en las que la autora resume con acierto las conclusiones fundamentales relativas a la periodización táctica.


Sé que se me quedan muchas cosas en el tintero, apenas he tocado el tema de su adecuación o no a los requisitos del entrenamiento deportivo, de su aparente desprecio por la preparación física tradicional, de la posible naturaleza fractal del fútbol, de las neurociencias, de la teoría de sistemas y de otros mil y un asuntos interesantes. ¿Pero saben qué?, casi mejor se leen el libro, y luego, hablamos de lo que les ha parecido. ¡Ah!, un consejo, comiencen su lectura por el final, con la entrevista realizada al profesor (entrenador) Guilherme Oliveira. Es una forma más sencilla y amena de aproximarse a un tema complejo, y les será de gran ayuda para comprender mejor el resto del documento.

lunes, 17 de marzo de 2008

Dieu réunit ceux qui s'aiment

"Dios reúne a los que se aman", es el esperanzador mensaje con el que termina la estupenda canción de Edith Piaf, L'hymne à l'amour". Y aunque sólo la veracidad o no de esa sentencia final, bastaría para publicar un blog entero, prefiero darla por buena, y así poder centrarme en lo que realmente tengo intención de escribir: una humilde reseña de la vida y milagros del mejor boxeador "europeo" de todos los tiempos, el caballero que acompaña a la mítica cantante en la imagen, el no menos célebre, Marcel Cerdan, destinatario, a su vez, de la letra de aquella hermosa canción.

La biografía del personaje no tiene desperdicio. De origen muy humilde, padre norteafricano y madre de ascendencia española, nació en Argelia, se crió en las calles de Casablanca, y murió convertido en un icono para toda Francia, y si me apuran, Europa entera.

A pesar de estar casado, Marcel vivió un romance casi oficial con Edith Piaf, que finalizó cuando a petición de ella, el boxeador tomó un vuelo (tuvo que anular su billete de barco) hacia Nueva York que, desgraciadamente, nunca llegó a poder reunirles. Tenía tan sólo 33 años, cuando esta tragedia aérea acabó, además de con una romántica historia de amor, recogida detalladamente en la película, "Edith et Marcel", con sus esperanzas de recuperar el trono de los pesos medios, que le había sido arrebatado por otro mito, Jack LaMotta (toro salvaje), debido, en parte, a una inoportuna lesión. Atrás quedaban 16 años de carrera pugilística con un balance de 119 victorias (61 por K.O.), y apenas 4 derrotas (2 descalificaciones, 1 a los puntos, y el abandono obligado contra LaMotta).

Pero como siempre sucede, aquella desgraciada noche de finales del mes de octubre del año 1949, también supuso el inicio del mito del demoledor "Bombardero marroquí", que tanto podía envíar a la lona de un zurdazo al reputado Tony Zale (en la imagen), como atravesar el frágil corazón del gorrión (the sparrow) francés, Edith Piaf, con una simple caricia.

Más información:
- Sitio oficial de Marcel Cerdan (en francés).
- La herencia de Marcel Cerdan (inglés)


viernes, 7 de marzo de 2008

Fútbol: La periodización táctica

Sé que tengo pendientes con ustedes la publicación de una nueva entrega de la saga de entradas, "La táctica en el fútbol", pero permítanme que les comente antes, algo de este interesante libro que acaba de llegar a mis manos. Lo ha escrito Xavier Tamarit, un joven entrenador valenciano que completó su formación en la universidad de Oporto, bajo la sabiduría del discutido "gurú", el profesor portugués, Vitor Frade. Intentando evitar los tan temidos tecnicismos, les trataré de explicar de manera sencilla, de qué va esto de "La periodización táctica", en el entrenamiento del fútbol.

Tradicionalmente, se ha considerado que el fútbol se compone de cuatro factores principales: táctico, técnico, físico y psicológico. De tal forma, que a la hora de planificar los entrenamientos, se deben trabajar estos cuatro aspectos. Habrá algunos que los entrenen de forma separada con sesiones y ejercicios temáticos diferenciados por modalidad (entrenamiento analítico), y otros que prefieran diseñar un trabajo conjunto de los cuatro apartados en los que hemos descompuesto nuestro juego favorito (entrenamiento global). Si, además, los ejercicios de cada sesión contienen aspectos relacionados con los cuatro componentes, estaremos hablando ya, de entrenamiento integrado. Por si no han entendido bien, un ejemplo de tarea analítica podría ser un ejercicio puramente físico (saltos) o técnico (toques de balón), y de integrada, un 3 contra 3 con intensidades, dimensiones y reglas modificadas de acuerdo al objetivo preferencial del entrenador.

Pues bien, la periodización táctica de la que nos habla el libro convierte en reliquia a la metodología integrada tan en boga, actualmente. Si ésta, aún basándose en entrenamientos específicos de fútbol, pretendía la formación integral del futbolista en los cuatro aspectos, la periodización táctica, sólo se preocupa, al menos directamente, de la educación táctica del jugador, en relación al modelo de juego escogido por el técnico.

En mi opinión, la teoría es absolutamente lógica. La táctica es la esencia del fútbol; los aspectos físicos, técnicos o psicológicos, no son más que medios residuales. de tal forma, que si entrenamos el componente táctico, esos otros aspectos a su vez mejorarán, aún sin pretenderlo. Planifiquemos, entonces, nuestro trabajo en función de unos objetivos tácticos y, olvidémonos de lactatos, tests, máquinas, picos de forma y demás historias. Definamos claramente nuestro modelo de fútbol, con los principios, subprincipios y subsubprincipios de los que se compone, y pongámonos a trabajarlos en los entrenamientos de una manera planificada y ordenada.

Los ortodoxos de la preparación física y del entrenamiento deportivo podrán decir que las teorías de Frade son ciertamente utópicas, que de científicas no tienen más que una leve apariencia, y quizá tenga que darles la razón, por ahora. Pero desde mi punto de vista, de esas deficiencias formales no se puede extraer la conclusión de que esta metodología esté equivocada. Y es que yo no sería capaz de renegar de una forma de trabajo, que ha conducido a los equipos de José Mourinho a ganar todo tipo de competiciones de primer nivel.

Si comparten conmigo el interés en estas novedosas ideas futbolísticas, les recomiendo lean también los libros de Nuno Amieiro, "Mourinho: ¿por qué tantas victorias?", y, "Defensa en zona en el fútbol". Pueden adquirirlos (incluso en e-book) o consultar un resumen de ellos, junto con "¿Qué es la periodización táctica?", de Xavier Tamarit, en la web de la editorial MC Sports.

http://www.wikio.es