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miércoles, 25 de junio de 2008

80 Refuerzos positivos

¿Les suena este personaje?. Seguro que sí. Algunos de ustedes relacionarán esta caricatura con la imagen de su jefe en los días previos a tener que abonar las nóminas; a otros, quizá les recuerde más al recibimiento que sus abnegadas esposas les dispensan cuando cometen el error de regresar al hogar más tarde de lo que sería aconsejable. Pero no, este dibujo no representa ninguna de esas situaciones, no. El rabioso sujeto de la imagen es uno de los seres con peor carácter que ha parido la creación: el entrenador de fútbol.


Y es que la presión que soportan los preparadores de los equipos de élite es difícilmente soportable. Que si la prensa, que si los aficionados, que si los directivos. Que se lo digan a Scolari, el buen mister de la selección de Portugal y futuro del Chelsea, que no hace mucho explotó, y las pagó con Dragutinovic, un jugador rival (en la imagen).

Pero, lamentablemente para él, nuestro monigote no puede acogerse a esta excusa, pues no es el técnico de un gran equipo. No, él es sólo un entrenador aficionado. Apenas prepara dos sesiones por semana, y los sábados o domingos dirige a su equipo desde la banda. Bueno, lo de dirigir es un decir, porque fundamentalmente lo que hace es protestar a los árbitros, reñir a sus propios futbolistas, e insultar a todo bicho viviente que se le ocurra pasar por ahí. ¿Y saben lo peor de todo?. Pues que sus jugadores son sólo unos niños. Sí, en las manos de individuos tan poco edificantes como éste, depositamos frecuentemente las ilusiones futbolísticas de nuestros pequeños. Con razón los niños de ahora cada vez abandonan antes la práctica deportiva. Y la mayoría de las veces no es que no les guste el fútbol o no posean las cualidades necesarias, no, es sencillamente porque se han cansado de aguantar a un entrenador que ni les da minutos, ni diversión, ni ánimos, ni motivo alguno para que les apetezca seguir dándole patadas a un balón.


Pero no se asusten, que no todos los técnicos responden a ese perfil. Hay también algunos entrenadores de base que no son para nada así. De hecho hay equipos tan felices como el que pueden ver en la fotografía superior. Y no se lo van a creer, pero sus jugadores acuden siempre así de risueños a todos los entrenamientos, pese a que no suelen ganar demasiados partidos. ¿Saben cuál es su secreto?. Muy fácil, tienen un técnico que sabe decirles "muy bien" de 80 maneras diferentes:


miércoles, 11 de junio de 2008

Jorge Castelo: Concepto y organización de los medios de entrenamiento en el fútbol

Vaya, me ha quedado un tanto largo el título de la entrada. Como habrán podido deducir de él, hoy toca, de nuevo, post ladrillo teórico-futbolero. Así que ustedes verán si se atreven a seguir leyendo.

Jorge Castelo (camiseta blanca, en la imagen) es un prestigioso entrenador de fútbol portugués, sobre todo en el campo de la enseñanza. Es autor del denso libro "Fútbol: Estructura y dinámica del juego", del que que todos los de este mundillo hablamos, pero del que dudo mucho que alguien haya sido capaz de leer completo. Yo lo he intentado, y les confieso que no lo he conseguido. Además ha sido adjunto de Eriksson en el Benfica, y acaba de ser nombrado coordinador de la cantera del Os Belenenses. Pues bien, el fin de semana pasado, se dejó caer por mi ciudad para impartir una conferencia de título similar al de esta entrada. Naturalmente, no me la quise perder, y allí estuve yo para escuchar las enseñanzas del profesor Castelo. A continuación, les ofrezco un pequeño resumen de lo que nos contó acerca de las tareas de entrenamiento, su clasificación y su organización.

Para Jorge Castelo existen tres grandes familias de ejercicios de fútbol:

a) Tareas de preparación general.
b) Tareas específicas de preparación general.
c) Tareas específicas de preparación.

Las primeras son aquéllas de naturaleza condicional, generalmente, sin balón, y que tradicionalmente se dividen en ejercicios de resistencia, velocidad, fuerza y flexibilidad. Como era de esperar, no se muestra nada partidario de su introducción en las sesiones de entrenamiento de los futbolistas, opinión que, si me permiten, comparto absolutamente.

Pasemos, pues, a los ejercicios específicos de preparación general. Éstos ya se realizan necesariamente con balón, aunque presentan situaciones de fútbol bastante rudimentarias, y se suelen utilizar para desarrollar algunos contenidos concretos (de tipo técnico, sobre todo), pero sin establecer relación directa con el objetivo final del juego, que no es otro que la finalización. El autor diferencia 4 clases de ejercicios dentro de esta familia:

1-Descontextualizados. Los más alejados del fútbol real. El balón es, apenas, una excusa para trabajar contenidos no tácticos.
2-De posesión. Son los famosos rondos y mantenimientos. Útiles, sin duda, pero sólo y cuando estén orientados a un fin más allá que la pura conservación del balón.
3-Circuitos. Obviamente, las estaciones se compondrán de tareas de cualquiera de las demás clases. Así que no acabo de entender su inclusión en este lugar, pero en fin...
4-Lúdico-recreativos. Hablamos, ahora, de juegos derivados del fútbol, tipo futvoley.

Si clican y agrandan cualquiera de los cuadros que he incluido, podrán comprobar como Jorge Castelo considera algo light en cuanto a su densidad de contenidos a los componentes de esta familia de ejercicios, y los aconseja introducir en las partes inicial y final de las sesiones. Por el mismo motivo, su ubicación dentro del microciclo semanal será en las sesiones inmediatamente anteriores o posteriores al partido de competición.

La última familia de tareas de entrenamiento es la que tiene más que ver con la naturaleza real del juego, y, por ello, debe componer el armazón fundamental del entrenamiento semanal y de las sesiones que lo componen. Son los llamados ejercicios específicos de preparación, y podemos subdividirlos en seis tipos de ejercicios distintos caracterizados por su alta contextualización y su fácil transferencia a la competición real (la numeración continuará la serie anterior para que se corresponda con la de los cuadros):

5-Tareas para concretar el objetivo del juego. No se vuelvan locos, se refiere a tareas de finalización pura y dura.
6-Tareas metaespecializadas. Son ejercicios para mejorar misiones específicas de los jugadores.
7-Tareas patronizadas. Se refiere a ejercicios que desarrollen y optimizen el modelo y sistema de juego del equipo, de manera muy definida.
8-Tareas sectoriales (grupales). Afectan a los componentes de una misma línea y a sus relaciones con los de las adyacentes.
9-Tareas a balón parado. Lo que conocemos aquí como trabajo de estrategia, no muy acertadamente.
10-Tareas de competición. Fútbol real, 11 contra 11 o casi, forzando las condiciones competitivas que pretendemos mejorar.

Y a esta interesante clasificación de medios de entrenamiento se limitó la clase magistral que nos ofreció el técnico portugués. No se olviden de agrandar los dos esquemas que he incluido, pues en ellos se aprecia la ubicación recomendada de cada ejercicio, tanto en las sesiones de entrenamiento (esquema 1), como en el trabajo de la semana (esquema 2). Y si todavía les queda alguna duda, siempre pueden escribir aquí un comentario, o si lo prefieren, contactar directamente con el autor, en este correo electrónico: jcastelo@fmh.utl.pt

miércoles, 28 de mayo de 2008

Gwap: Juegos semánticos

No se preocupen que en esta entrada no se encontrarán con acertijos, juegos de palabras, ni con dobles sentidos. Gwap es una página con la que la universidad Carnegie Mellon pretende avanzar en la dirección de la web 3.0 o web semántica, de la que les hablé en entradas anteriores.

En Gwap, tras el oportuno registro, podremos participar en cinco sencillos juegos sobre imágenes, sonidos y palabras que, aparte de entretenernos, servirán para proporcionar mayor sabiduría a la red y a sus computadoras. Imagino que debe ser el análisis comparativo entre las propias respuestas y las de nuestros compañeros (los juegos se ejecutan por parejas aleatorias) junto con las del resto de participantes, lo que consigue volver más "inteligentes" a nuestros queridos ordenadores.

Como no quiero engañarles, les tengo que confesar que los cinco entretenimientos que nos ofrece esta página dejan bastante que desear. Son juegos tipo Pictionary o Tabú, pero excesivamente sencillos. Pero bueno, son gratis y por una noble causa, así que no es cuestión de ponerse demasiado exigentes. Ya saben, si están muy aburridos, visiten Gwap. Quizá no les libre del tedio, pero se estarán ganando el cielo... cibernético.

sábado, 10 de mayo de 2008

Fútbol: Sesiones y tareas

No se emocionen entrenadores. En esta entrada, a pesar del título, no encontrarán ni un sólo ejercicio para incorporar a sus entrenamientos. Aún así, harían bien en continuar con su lectura, porque me propongo revelarles diez consejos básicos que, a mi modesto entender, deberíamos seguir todos los técnicos, a la hora de escoger y diseñar los ejercicios que incluimos en nuestras sesiones de fútbol. Los detalles prácticos concretos de cada ejercicio correrán a cuenta, ya, de la imaginación y habilidad que entrenadores como ustedes no dudo que posean. Empezaré con los más genéricos, y a medida que avance la lista, iré aumentando la concreción de mis recomendaciones:

1- No olviden que somos entrenadores de fútbol. Quizá les parezca una gran obviedad, pero no es menos cierto que en muchas ocasiones parece que no lo recordamos. Nos creemos preparadores físicos, psicólogos, nutricionistas o maestros, y por eso en nuestras tareas habitualmente incluimos aspectos demasiado relacionados con estas materias. Esto es un error en un doble sentido. Por un lado, podemos estar poniendo en riesgo a nuestros jugadores, ya que no contamos con la formación suficiente en esos campos, como para diseñar ejercicios correctos y de calidad. Y por otro lado, estaremos apartándonos de nuestra misión fundamental como entrenadores de fútbol, que no es otra que la de enseñar, justamente, este deporte. Es loable que intentemos dotar a nuestros jugadores de una buena condición física y psíquica, ya que pueden verse favorecidos como futbolistas; pero no debe pasar de ser un objetivo secundario a la hora de diseñar sesiones y entrenamientos. La única dirección aceptable en las tareas de un entrenador es aquélla que conduzca a sus jugadores y a su equipo a mejorar su nivel técnico-táctico.

2- Las tareas deben poder mejorar objetivos concretos. Este segundo punto es fundamental y debo explicárselo detalladamente. Cuando hablo de objetivos concretos, me refiero a qué deben buscar claramente un aspecto del juego que mejorar. No tengan miedo a concretar sus tareas. Si nuestros ejercicios son excesivamente ambiciosos en el número de objetivos, probablemente, fracasarán en todos ellos. Obviamente, una vez ha sido determinado, la tarea propuesta debe tener la capacidad de hacer progresar en ese aspecto a nuestro equipo.

3- Los objetivos de los ejercicios deben ser coherentes entre sí. Fundamentalmente, me refiero a que las enseñanzas que ofrecemos a nuestros jugadores deben responder a un plan lógico y ordenado. No debemos entrenar aspectos futbolísticos inconexos. Nuestra idea de fútbol, nuestro modelo de juego, será el principio que nos oriente a la hora de planificar y ordenar nuestros entrenamientos.

4- Las tareas deben adaptarse a la edad, nivel y circunstancias del equipo y de los jugadores que lo componen. Este punto creo que se comprende perfectamente. Una tarea puede ser útil para según qué clase de grupo de trabajo. No deben utilizarse ejercicios de adultos en niños, o avanzados en principiantes, etc, etc.

5- No tengan prisa. No busquen el éxito inmediato en los entrenamientos. Tengan paciencia, no se salten etapas. Permitan a los jugadores asimilar sus enseñanzas. Repetir no es sinónimo de aburrir. Si modifican detalles secundarios en las tareas o plantean ejercicios diferentes con objetivos comunes, divertirán más a sus jugadores y aprenderán antes.

6- El juego es el mejor maestro. Si cumplen este quinto punto, probablemente, no necesiten ni leer el resto. Está muy relacionado con el punto primero. Recuerden que nuestro juego es el balompié, así que lo más lógico es que nuestros jugadores lo practiquen en los entrenamientos. Y es que además de ser más entretenido, más divertido, es la mejor manera de aprender. Olviden lo de "dar cera y pulir cera", y pongan a sus pupilos a jugar al fútbol en sus sesiones. Recuerden que con un acertado manejo de variables y recursos como el espacio, el número de jugadores, porterías, objetivos y demás reglas operativas, podemos convertir las infravaloradas "pachanguitas" en instrumentos didácticos impagables.

7- Las tareas deben ser sencillas. No me entiendan mal, no me estoy refiriendo a que los jugadores deban alcanzar fácilmente el éxito en los entrenamientos. De hecho, si fuera así, no serían útiles, ya que les estaríamos intentando enseñar algo que ya sabían. Lo que les quiero decir es que lo importante de una tarea es el objetivo futbolístico que pretende conseguir. Si el jugador está más pendiente de aspectos operativos secundarios de la tarea, como cuando le toca actuar, a que estación debe trasladarse, o de cumplir a rajatabla las numerosas premisas impuestas, etc, etc, difícilmente podrá estar en disposición de aprender lo que que nosotros realmente pretendemos. No queremos jugadores que consigan ejecutar las tareas de entrenamiento con precisión matemática; deseamos futbolistas que asimilen nuestra idea de fútbol de manera tal que la consigan trasladar del entrenamiento a la competición. Así que mejor no les compliquemos demasiado los aspectos formales de los ejercicios, y dejemos que se concentren en resolver e interiorizar los problemas y contenidos esenciales que subyacen en las tareas apropiadas.

8- Contextualicen los ejercicios. Los jugadores, tengan la edad que tengan, aprenderán mejor y a más a gusto, si comprenden qué sentido tiene la tarea que deben ejecutar. No digo que les informen de cómo resolverla, pero sí, que puedan conocer qué relación directa tiene con su modelo de juego, el ejercicio que les están proponiendo. El que un jugador sepa que la tarea a realizar imita, por ejemplo, la situación concreta de la salida del balón a través de los laterales cuando el equipo contrario juega con dos delanteros centros, le servirá de estímulo, y facilitará la transferencia de las experiencias obtenidas en el entrenamiento, al juego real. Y tampoco es necesario que se lo tengan que comunicar de palabra. Bastaría, si la mecánica y dirección del ejercicio es coherente, con elegir acertadamente la porción de campo en la que se desarrollará la tarea, así como la colocación concreta de sus participantes, para que la transferencia práctica esté casi garantizada.

9- El entrenamiento ha de ser lo más específico posible. No hagan tareas tan generales que sirvan tanto para un central como para un delantero, o para un jugador técnico como para uno más limitado. Está claro que por limitaciones en los medios y en el tiempo, es imposible trabajar de forma específica con cada jugador. Ni sería lo aconsejable, además. Pero tengan en cuenta, que en cualquier tarea hay misiones y roles distintos. Unos atacan y otros defienden. Unos juegan en una primera línea y otros en la segunda, por ejemplo. Pueden poner objetivos y limitaciones diferentes a cada puesto, a cada línea o a cada equipo, siempre que no se pierda la perspectiva del objetivo común. Podrían pensar que esta forma de trabajar no es la más enriquecedora para el fútbol base, pero sólo permitiendo, que en estas tempranas etapas, los jóvenes jugadores se alternen en los diferentes puestos que componen un equipo de fútbol, estaríamos solucionando este supuesto problema de excesiva especialización.

10- No hagan nada parecido a lo que muestran las fotografías de esta entrada. No se olviden los balones, y no quiero decir al finalizar la sesión. La pelota ha de estar presente SIEMPRE en cualquier tarea de entrenamiento. Todos los ejercicios han de tener un objetivo predominantemente táctico. Nada de ejercicios púramente físicos. Serán muy buenos para la salud, pero no entran dentro de nuestro negociado. No tengan parados a sus jugadores, eviten las filas, las estaciones, etc. Estamos entrenando a un equipo de fútbol, no a un ejército. Por último, si observan la cuarta fotografía, verán a unos futbolistas entrenado con balón. Aparentemente, sería correcto, ¿no?. Pues claro que no. No basta con crear tareas con pelota; éstas deben estar necesariamente relacionadas con el juego real. Incorporen porterías, rivales, y, sobre todo, permitan que el ejercicio se desarrolle en las dos direcciones. El fútbol es un juego de transiciones, y si las suprimen de sus tareas y sesiones, lo que hayan practicado no tendrá apenas nada que ver con lo que sucede en un partido real de competición.

Pues esto ha sido todo. Espero que hayan sacado alguna utilidad de todo esto que les he contado. Y como a mí también me gustaría aprender del profundo conocimiento del entrenamiento del fútbol que, a buen seguro, poseen ustedes, les ruego encarecidamente que se decidan a compartirlo, atreviéndose a dejar sus impresiones en la sección de esta entrada habilitada para sus comentarios.

lunes, 5 de mayo de 2008

¿Quién dijo que la física era aburrida?

La gente aprende. Y a la gente le gusta aprender. Y piensan que es divertido. Tal vez por primera vez en su vida ven que la Física, que siempre pensaron que era aburrida, árida y terrorífica, es divertida. Y que es interesante y bella. Y todo eso sale de mis clases. La Física es divertida, bella, interesante, excitante... ven mis clases mientras se beben una cerveza. Se lo pasan bien.

El que así habla es Walter Lewin, profesor del célebre Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y doctor en Física Nuclear. Lewin, holandés de origen, es, a sus 72 años de edad, una verdadera estrella de internet gracias a sus asombrosas demostraciones de los principios de la Física. Aunque la mayoría de sus alumnos no pise el aula en todo el año, sus discípulos están encantados con sus clases: los vídeos de sus lecciones sobre aspectos de la Física como la mecánica o el magnetismo registran 300.000 descargas al año en la web del MIT, y sus clases han sido número uno de visitas en la versión académica de iTunes en varias ocasiones. Quizás puedan entender el porqué echando un vistazo al siguiente vídeo:


http://www.wikio.es