Ya sé que hay un dicho metafórico que contiene esta expresión, y que se suele aplicar hiperbólicamente a áquellos que están padeciendo una exagerada mala racha, pero como hoy no toca tratar asuntos tan existenciales, harían bien en interpretar el título de esta entrada de una manera más literal: es decir, los bajitos pueden (grrr, podemos) crecer.
O al menos eso afirman en esta página de internet, que ofrece un "infalible" método de aumentar estatura por la módica cantidad de 77 $ (o tres cuotas de 27 $). Y no sólo eso, si pagamos religiosamente este revolucionario sistema, recibiremos gratuitamente un manual para adelgazar viendo la tele y otro para crecer haciendo yoga. Que digo yo, que no deben tener mucha confianza en el sistema que nos venden cuando nos regalan también el plan B. La única pega que le veo, aparte del pequeño detalle de que, con toda seguridad, no se crece, es que se tarda unos seis meses en completar la ejecución de los ejercicios de los que constan los dvd's que componen este milagro de la ciencia.
Por último, quiero agradecer a la eminencia médica argentina, Dr. Jorge López, que me haya abierto los ojos a mi dura realidad personal. Sólo al leer todos los inconvenientes que, según este catedrático, tiene el medir apenas 1,70, logré, por fin, asumir mi penosa condición de enano de mierda. Lean esa deprimente lista:
"Inseguridad - Complejo de Inferioridad - Padecer de Falta de Respeto o no Poder Hacerse Respetar - Ser Objeto de Burlas - Problemas de Columna - Dolor de Cintura - Dolores Cervicales - Desgana - Stress - No Conseguir un Mejor Puesto Laboral - Falta de Deseo Sexual - Poca Atracción Hacia el Sexo Opuesto - Mala Postura - Etc, Etc.".
Lamentablemente, debido a padecer todos estos problemas a causa de mi limitada estatura, mi presupuesto es, si cabe, aún más reducido que mi talla; así que no he podido hacerme con ningún ejemplar de este maravilloso pack de la felicidad. Pero bueno, al menos he conseguido este pequeño librito que contiene muchos de los ejercicios incluidos en los dvd's, y que comparto gustosamente con mis más bajitos y desgraciados lectores.