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martes, 9 de septiembre de 2008

LHC: Acelerando Hadrones (y entradas)

Mi socio Ojodeorux, que está de vago subido, me ha envíado el siguiente e-mail:

"Esta semana (el día 10) se realiza el "encendido" del LHC (el primer haz de partículas recorrerá el acelerador). El acontecimiento se podrá seguir en directo por "live webcast". Yo estoy muy liado, pero si estás sin ideas, quizás puedas escribir una entradita sobre el particular. Encontrarás detalles acerca del evento aquí. La información genérica sobre el propio LHC y el CERN la tienes en este otro enlace."

Hala, ya está. Listo el post que me encargaste, socio, con su fotito, enlaces y demás historias. Pues sí que es rápido el acelerador este, je, je.

¡Ay!, perdonen, que con tanto pisar el pedal se me olvidaban un par de puntualizaciones importantes. Por un lado, creo que mi querido colega Ojodeorux debería leer más su propio blog (vean esta antigua entrada). Y en segundo lugar, quizá les interese saber que algunos científicos (de dudosa reputación) consideran que el artilugio que está a punto de estrenarse puede tener algunas pequeñas contraindicaciones indeseables. Pero no se preocupen, que no son nada importantes. Apenas, el fin del mundo. Avisados quedan. Carpe diem.


lunes, 5 de mayo de 2008

¿Quién dijo que la física era aburrida?

La gente aprende. Y a la gente le gusta aprender. Y piensan que es divertido. Tal vez por primera vez en su vida ven que la Física, que siempre pensaron que era aburrida, árida y terrorífica, es divertida. Y que es interesante y bella. Y todo eso sale de mis clases. La Física es divertida, bella, interesante, excitante... ven mis clases mientras se beben una cerveza. Se lo pasan bien.

El que así habla es Walter Lewin, profesor del célebre Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y doctor en Física Nuclear. Lewin, holandés de origen, es, a sus 72 años de edad, una verdadera estrella de internet gracias a sus asombrosas demostraciones de los principios de la Física. Aunque la mayoría de sus alumnos no pise el aula en todo el año, sus discípulos están encantados con sus clases: los vídeos de sus lecciones sobre aspectos de la Física como la mecánica o el magnetismo registran 300.000 descargas al año en la web del MIT, y sus clases han sido número uno de visitas en la versión académica de iTunes en varias ocasiones. Quizás puedan entender el porqué echando un vistazo al siguiente vídeo:


lunes, 3 de septiembre de 2007

El Hamilton más precoz


No. No es que nos hayamos equivocado al "subir" la imagen. El personaje al que hace referencia el título no es el archifamoso rival de Fernando Alonso (Lewis Carl Hamilton), sino el genial matemático y físico Sir Rowan William Hamilton (1805-1865).


Si piensan que el título es una simple añagaza para captar su atención, esperen a leer un poco más sobre este fascinante individuo.

No les aburriré con tediosas descripciones técnicas de las importantes contribuciones científicas de este genial personaje. Pasaré de puntillas diciendo, simplemente, que entre sus logros más notables se encuentra, por un lado, la llamada teoría de los cuaternios (o cuaterniones) de Hamilton (objetos matemáticos cuya álgebra no conmutativa resultaría posteriormente de un gran interés), y por otro, una novedosa y original reformulación de la mecánica clásica basada en una "función característica" de las variables del sistema físico que, con el tiempo, llegaría a conocerse con el nombre de Hamiltoniana.

La idea de la "función característica", como él la denominó, le vino a la mente al tratar de elaborar una teoría coherente de la óptica, y resultó ser de inestimable valor para la reformulación de la Mecánica Clásica y, posteriormente, para la elaboración de las teorías de la Relatividad de Einstein y la Mecánica Cuántica.

Y ustedes dirán... bueno, sí, muy bien; y ¿qué narices tiene qué ver todo esto con el título de esta entrada? Pues vean, vean:

A los tres años, el chavalito Hamilton, ya leía inglés con soltura; a los cinco era capaz de traducir latín, griego y hebreo; a los ocho ya dominaba el italiano y el francés; antes de cumplir los diez leía árabe y sánscrito; a los catorce, aprovechando la visita del embajador persa a Dublín, se dirigió a él por medio de una carta escrita de su puño y letra en persa; a los quince años nació su interés por las matemáticas. Poco tiempo después ya era capaz de realizar difíciles cálculos mentales para la obtención de raíces cuadradas y cúbicas. Un año después, a los dieciséis, comenzó a esbozar su idea de la "función característica", la cual cobraría forma definitiva a los veintiuno.

En el siguiente enlace podrán conocer muchos más detalles de la biografía de este personaje cuya educación fue confiada a la temprana edad de un año a un tío suyo, un clérigo de gran erudición y métodos didácticos un tanto heterodoxos. Afortunadamente, en aquella época todavía no habían inventado la Logse.

http://www.wikio.es