El pasado 5 de noviembre, Miguel Angel Lotina, primer entrenador del RCD La Coruña (Liga de fútbol profesional, 1ª división), ofreció una conferencia a los alumnos matriculados en el curso de formación de técnicos deportivos en la especialidad de fútbol, entre los que, aunque les sorprenda, se encuentra su seguro servidor.
Aunque sencilla, la charla que nos ofreció, me pareció de lo más instructiva. Ayudado por su segundo, José Luis Ribera, y el programa Tactic-Pro, nos fue explicando algunos conceptos básicos de su filosofía defensiva, que les intentaré resumir a continuación:
Introducción
Existen tres momentos en el proceso defensivo:
- Inicial:
Cuando estamos en posesión de balón, se deben realizar movimientos que prevean la posibilidad de que el contrario recupere la pelota. Se debe mantener, en lo posible, el orden táctico, para que, en caso de pérdida de balón, estemos preparados para poder contrarrestar su ataque o contrataque e incluso recuperar rápidamente la posesión. Para que me entiendan, les estoy hablando de lo que, coloquialmente, conocemos como "cubrirse las espaldas".
- Intermedio:
Cuando el rival nos roba la posesión del balón, y debemos decidir rápidamente qué actitud tomar. Si intentamos recuperarlo inmediatamente, en la zona donde se produjo el error, hablaremos de pressing (dependiendo de la zona del campo será presión adelantada o no). En caso de que prefiramos retroceder y reagruparnos para estar mejor preparados en aras de contrarrestar su ataque y poder apropiarnos del esférico, estaremos hablando de repliegue (según donde detengamos nuestras líneas será más o menos avanzado). Podríamos llamarlo, también, momento decisivo de la transición ataque-defensa.
- Final:
Una vez elegida nuestra opción defensiva, esta fase se compone de todos los acciones técnico-tácticas que efectuamos para recuperar la posesión. Les estoy hablando de marcajes, interceptaciones, despejes, etc, etc.
Casos prácticos
- Repliegue de la última línea:Se recomienda detenerlo en el semicírculo del área. Con esto evitamos dejar demasiado espacio a nuestras espaldas y no estaremos tan próximos a nuestra portería como para que el atacante pueda disparar con grandes posibilidades de marcar gol. En la imagen inferior, ven el momento en que la línea de cuatro se detiene y uno de los centrales acosa al poseedor del balón, que no lo tiene fácil para realizar un pase interior ni para intentar con éxito el tiro a puerta. Observen como el repliegue se hace no sólo en profundidad, sino también reduciendo amplitud de fuera a adentro.
- Centros desde la banda y línea de fondo:Es deseable, en estos casos, disponer, al menos, de tres defensas en el borde del área del portero. Uno debe estar a la corta, otro en el medio, y el tercero cubriendo la posibilidad de balón enviado al segundo palo. En caso de inferioridad numérica con los delanteros, defenderán en zona, pero lo habitual será la superioridad y el marcaje estrecho e individual sobre los rematadores. Los defensas han de orientarse según la posición del balón y del rival, para no perder la iniciativa. Lo ideal es que la espalda de los defensas mire hacia la propia portería, ya que esa colocación favorece la percepción simultánea de contrario y esférico. En la siguiente ilustración, podemos observar que en el caso de que el 11 azul consiga centrar, el central amarillo (4) lo rechazará si es corto, y, en caso de, éste, verse superado, tanto el segundo central (5), como el lateral (3), mantienen estrechamente marcados a los posibles rematadores.

- Rechaces:Los defensas, ahora, deben adelantarse rápidamente, y, en dirección al balón. Es importante que la salida se efectue sin deshacer la línea, siendo el lateral más lejano a la pelota, el que deba apreciar hasta dónde avanzar la línea para eliminar rivales colocándolos en posición de fuera de juego, pero, sin dejar a ningún compañero retrasado, ni quedándose descolgado el propio defensor. Con esto conseguiremos minimizar los daños de un posible cambio de orientación e impediremos la catástrofe que nos causaría un pase interior. Si partimos de que el centro, de la imagen anterior, es despejado por el nº3 hacia su izquierda, esta sería la situación de los equipos tras una correcta salida defensiva al rechace (observen como el nº2 es el último en salir, pero no evita el offside de sus rivales):

- Desdoblamientos en banda:Si un atacante es doblado en banda por un compañero, lo más recomendable sería que su marcador fuese ayudado por otro defensor, que le sustituiría en ese marcaje, desplazándose el primero con el atacante que efectuó el desdoblamiento. Lo fundamental, en estos casos, es efectuar este proceso de cambio de marca, en el momento apropiado, por lo que estarán prohibidas las indecisiones. Analicen ustedes mismos estas dos imágenes, en las que la primera presenta la fase inicial del desdoblamiento, y la segunda, la solución defensiva propuesta (5 sustituye, en el marcaje de 7, a 3, que acaba marcando a 8 que se desdobló en ataque):


- Defensas superados por el rival:Un compañero debe retomar la marca del atacante, y el compañero superado, ocupar, rápidamente, la posición del defensa que le ha relevado. A esta acción defensiva se la denomina "permuta" y, continuando con el ejemplo anterior, en caso de que 8 azul supere a 3 amarillo, 5 se retrasará para salirle al paso, y 3, tras ser regateado, marcará ahora a 7, al que 5 tuvo que dejar libre. La situación quedaría así, tras la permuta:

Otros consejos
- No hacer faltas a rivales que estén de espaldas a nuestra portería, especialmente cuando están próximos a cualquiera de las dos áreas.
- No ir al suelo. Sólo en caso de balones divididos, estaría permitido.
- No despejar balones hacia el centro. Es preferible ceder un corner o un saque de banda, que dejar una pelota muerta centrada.
- No dar pases horizontales, sobre todo, si son hacia el centro y estamos de cara a nuestra portería. Puestos a arriesgar un balón, mejor que sea diagonal y por banda.
- No precipitarse en la recuperación del balón. Defendiendo con paciencia, suele llegar el error del atacante y la opción del defensor.
Esta ha sido, en resumen, el principal contenido de la clase magistral que nos ofreció el entrenador del equipo coruñés. Como ven, las indicaciones del técnico deportivista son sencillas y de puro sentido común. Aunque, no por ello, se deben tener menos en cuenta, a la hora de diseñar las tareas de entrenamiento.
En todo caso, no olviden que, en fútbol, no existen los dogmas de fe, y que, cada norma general, tiene, a buen seguro, sus excepciones en la práctica.
Pues, nada más. Que ustedes lo defiendan bien.
