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miércoles, 19 de diciembre de 2007

Canón digital: Adios a la inocencia


Leo con estupor en cincodías.com, que el gobierno acaba de dar el visto bueno a la actualización del canón que grava los soportes digitales, y que recauda para la Sociedad general de autores.

Si no he leido mal, a partir de 2008, se amplia este impuesto a teléfonos móviles (que cuenten con reproductor multimedia), mp3, mp4, memorias flash y discos duros externos.

Recuerdo que cuando mi socio Ojodeorux nos advirtió (ver) de las malévolas intenciones de nuestro de nuestro Ministerio de cultura, en connivencia con la SGAE, pensé que esta tasa nunca llegaría a ver la luz. Pero como tantas otras veces, me he vuelto a equivocar.

Podría explicarles por qué el canón digital me parece injusto, inconstitucional y, si me apuran, hasta pecado mortal, pero creo que es tan evidente, que ni merece la pena hacerlo.

Aún así, he pensado que les voy a plantear unas preguntillas para que reflexionen, y si saben y pueden, me contesten. Empiezo:

1-¿No resulta un tanto contradictorio el concepto de propiedad intelectual?

2-¿Quién engañó a los del mundillo de la farándula, diciéndoles que eran intelectuales?

3-¿Es Teddy Bautista, canario por nacimiento o por pájaro?

Y, por último, pero no menos importante:

4-¿Por qué en el PSOE se empeñan en que votemos a Mariano Rajoy?

lunes, 17 de septiembre de 2007

Una de piratas


Sí. Estos son los del Caribe, pero para nuestro gobierno, los de la foto podríamos ser usted y yo.

¿Han oído hablar de la llamada presunción de inocencia en un estado de derecho? Bueno, pues sepan que ya está desfasada. Ahora lo que se lleva es la presunción de culpabilidad. Al menos si nos atenemos a la Ley de la Propiedad Intelectual (LPI) que está elaborando el gobierno relativa al llamado canon digital.


El susodicho impuesto, una flagrante concesión a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), no es sino un atropello a los derechos del ciudadano corriente, amén de una ofensa al sentido común y al más elemental concepto de justicia.

El atraco, perdón, el canon, se venía aplicando hasta ahora a los soportes de grabación (CD/DVD), pero el ejecutivo planea ahora , con una vuelta más de tuerca, añadir los dispositivos mp3, incluidos los teléfonos móviles, y las cámaras fotográficas digitales.

Permítanme que termine esta entrada parafraseando a un justificadamente cabreado internauta: “Cojonudo, ahora cada vez que llame a mi novia le estaré pagando a Ramoncín”.

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