1- Ocho llamadas en dos días, aproximadamente cuatro horas colgado del móvil.
2- Cinco instalaciones y reinstalaciones de la aplicación Escritorio Movistar.
3- Tres pruebas de conectividad.
4- Un cambio de tarjeta Sim.
5- Una prueba en otro PC.
6- Una prueba en Windows XP (yo, muy a mi pesar, tengo "Vista").
7- Dos pruebas en navegadores diferentes, con borrado de historial y cookies.

Tras todas estas comprobaciones, los técnicos llegan a la conclusión de que es un problema del módem, así que me invitan a ir a un distribuidor para que me lo envíen al servicio técnico. El problema de esta opción, es que tardan más o menos dos semanas en devolver el aparato, y que a pesar de que no descuentan un euro de la cuota mensual de la conexión a internet, no ofrecen un módem de sustitución para poder seguir navegando. En vista de ello, y para no privarme de internet por un periodo de tiempo que me cobrarían por igual, decido, pícaramente, comprarme otro módem con vistas a devolverlo cuando me entregasen reparado el mío (hay por ley 10 días de plazo para retornar libremente cualquier artículo comprado). Afortunadamente, se me ocurrió probar el nuevo artilugio en el distribuidor, y observé con estupor que, tanto en mi portátil como en el PC del comercio (por cierto, fui fantásticamente atendido), los problemas de navegación no se habían solventado. Obviamente, se habían equivocado los sabios técnicos de
Movistar, y el problema no era de mi módem sino de su maldita red. Naturalmente, no compré nada y me llevé de vuelta mi viejo aparato.
Lo siguiente fue comunicar al 609 mi sorprendente descubrimiento. Tras una hora convenciendo a sus especialistas (que no se creían que el problema fuera de Movistar), concluyen que estudiarán el asunto, y que me llamarán al día siguiente con lo que hayan averiguado, aunque me recalcan que todas sus pruebas indican que su servicio funciona perfectamente. Curiosamente, esta mañana, al encender el portátil, como se habrán imaginado ya, descubro con agrado que la conexión va como la seda, y me decido a escribir esta entrada. Por cierto, ardo en deseo de saber qué me van a contar cuando en unas horas reciba la llamada que me prometieron.

Finalizo este relato con una breve conclusión, a modo de instrucciones, con el propósito de que aquéllos que se vean en mi misma situación puedan encontrar este post en su buscador, y seguir, si lo desean, los consejos que les ofrezco. La expondré bien clarita para que
Google y demás, no tengan dificultades en interpretarla. Allá vamos:
Si su conexión móvil de Movistar les impide acceder a algunas páginas, tengan calma, y no instalen ni desinstalen nada (a lo sumo, actualicen el Escritorio Movistar, si no tienen la última versión). Antes que nada, lleven su módem a un distribuidor para que lo prueben en su propio equipo, intentando acceder a las páginas "prohibidas" para ustedes. Si el problema persiste, repitan la operación pero con un módem nuevo. Y si aún así continúan sin navegar correctamente, ya saben, llamen al 609, y, muy importante para que no pierdan el tiempo, relaten las pruebas que acaban de realizar en su distribuidor para que no culpen a su pc o a su módem, y les hagan realizar todas las pruebas inútiles a las que a mí me obligaron. Imagino que al escuchar su historia, en el servicio técnico de la operadora les dirán que toman nota de la incidencia, y que cuando sepan algo se pondrán en contacto con ustedes. Luego, y esto es obligatorio que lo hagan, olvídense del ordenador por un día, váyanse a tomar unas cañitas, alternen un poquito, acuéstense acompañados si es posible, y al día siguiente, probablemente tengan mi misma fortuna, y todo se arregle mágicamente. Espero que tengan suertecilla. Que les sea leve.
P.D: Que me perdone Bibiana Aido, bloguera y flamante nueva encargada del curioso Ministerio de Igualdad, por la machista fotografía que he incluido. Espero que sepa entender que necesitaba ver alguna razón para no darme de baja inmediatamente de Movistar. Y a fe que no lo he hecho.