Es lo que tiene la radio, que te haces una imagen del locutor que escuchas y luego no se parece en nada a la real. Afortunadamente, en el caso del periodista y escritor Juan Antonio Cebrián (arriba), poco nos importa su rostro, ya que nuestro interés radica en sus contenidos, y no, obviamente, en sus formas.Por si ustedes lo ignoran, nuestro protagonista es el director y presentador del programa de radio "La Rosa de los Vientos", que se emite en Onda Cero en las madrugadas del fin de semana.
Este espacio radiofónico, como antes lo fue su precursor "Turno de Noche" es un verdadero oasis en el universo de la radio nocturna española. Nada de testimonios personales de oyentes depravados, ni sermones político-morales, ni canciones de música (no estoy seguro que merezca este apelativo) reggaeton, y ni siquiera podremos escuchar a superficiales locutoras de tono meloso comentando absurdas estadísticas sacadas de los periódicos gratuitos. Si es que, por no tener, no cuenta ni con un imitador "demodé" de Boris Izaguirre o Johan Cruijff.
A cambio, nos ofrece, principalmente, divulgación científica (incluyendo aquí, la parapsicología, aunque desde una perspectiva un tanto crítica) e histórica, sin olvidarnos de un poquito de cine, comic, ecología y literatura, para completar el exquisito cóctel.
Pero, no se asusten, no es un programa profundo ni pedante. Se hace realmente ameno, ya que, sin caer en el amarillismo, su objetivo no es el rigor absoluto, sino el entretenimiento.
Tengo que reconocer que supe de este locutor, cuando, en mis años de universitario, acostumbraba a regresar a casa a altas horas de la madrugada (no volvía de la biblioteca, precisamente, pero esa es otra historia...) y me gustaba escuchar para dormir una emisora donde me hablasen (nada de música) de temas interesantes que me ayudasen a distraerme, y así superar mejor, el habitual "efecto helicóptero" con el que me acostaba (si no saben lo que es ése efecto, es que no han disfrutado de la universidad, en sentido amplio).
No hace falta que les diga que encontraba la curación con el mítico "Turno de Noche" que Cebrián co-presentaba junto a César Cid y en el que hacía colaboraciones paracientíficas, el enigmático "profesor" (o eso decía él) Germán de Argumosa.
Ahora, desgraciadamente para mí, esa época ha quedado ya muy atrás, aunque siempre es agradable recordarla al reencontrarse, aunque sólo sea los fines de semana, con esa voz que tantos buenos ratos me hizo pasar y que, a la vez, tanto me enseñó, directa e indirectamente, despertando, en mí, una curiosidad intelectual que desconocía poseer.
Ahora, como, de aquí a un tiempo, vengo haciendo para acabar las entradas, les dejo con unos cuantos enlaces relacionados, en alguno de los cuales podrán encontrar, en descarga directa, los muy recomendables audios de la mayoría de los programas emitidos hasta la fecha :
-F.A.Q. de "Turno de Noche" (sólo como curiosidad nostálgica)
Edito: Sólo unos pocos días después de la publicación de esta entrada, el 20 de Octubre de 2007, falleció con sólo 41 años, Juan Antonio Cebrián, víctima de un infarto de miocardio. Descanse en paz.