¡Qué ricura!. El bebé de la foto se llama Ada y no mide ni siquiera cinco centímetros. Obviamente, y a pesar de su notable realismo, no es un ser humano auténtico, sino una figurita esculpida en un curioso polímero plástico,Circula por la red estos días, un correo en que se indica que estas miniaturas fueron esculpidas en mazapán, pero, lamentablemente, su materia original es bastante menos navideña. Es una pena, porque sería una estupenda forma de reciclar las cajas y cajas de este tradicional dulce que nunca llegan a ser comidas, y que se van acumulando, año tras año, en los más inaccesibles rincones de las despensas de las casas españolas.
Volviendo a estas criaturas, sólo comentarles que su autora es una canadiense llamada Camille Allen, y que sus creaciones son ediciones limitadas que se pueden adquirir a partir de 75 dólares.
Si desean comprar alguna de estas maravillas o precisan de más información, no dejen de visitar su página web.
Fuente: Nuria Criado