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domingo 7 de febrero de 2010

La tumba misteriosa (V)


En capítulos anteriores vimos cómo en tres de los osarios de la tumba de Talpiot se habían encontrado cuatro nombres: Jesús, José, María, Mateo. En un cuarto osario los arqueólogos encontraron otra inscripción en lengua hebrea: “Yosha”, un raro apodo de José. Tan raro, que de todas las inscripciones de osarios jamás halladas, no hay otra en la que se escriba así el diminutivo de José. Según la ley judía, si alguien tiene un apodo, éste se ha de poner en su ataúd o sepulcro.

Y… ¡asómbrense! En Mateo 13:55 y Marcos 6:3Iose” (una forma alternativa de “Yosha”), junto con Santiago, Simón y Judas, son identificados como hermanos de Jesús. “Iose” también es citado como hijo de María en Mateo 27:56, Marcos 15:40 y Marcos 15:47. La interpretación tradicional que la Iglesia Católica hace de estos versículos es que estos “hermanos” eran realmente primos, o tal vez hermanastros fruto de un matrimonio previo de José. Sin embargo, la idea de que Jesús tenía hermanos biológicos es aceptada hoy en día por la mayoría de los estudiosos protestantes. El rastro de “Iose” se pierde en los evangelios tras esas breves citas, pero si los osarios en la tumba de Talpiot pertenecen a la familia de Jesús, entonces, hemos encontrado por fin a José.

Así pues, hasta ahora hemos localizado en la tumba de Talpiot osarios con las siguientes inscripciones: “Yosha”, un raro apodo para el nombre de José, citado como “Iose” en la Biblia; “Mariah”, una versión latinizada empleada en los evangelios para referirse a la madre de Jesús; “Matthiyah”, un nombre habitual en la genealogía de la virgen; y “Yehshúah Bar Yoshef” (Jesús, Hijo de José).

La tumba misteriosa (IV)


Si el osario encontrado en la tumba de Talpiot con la inscripción “Mariah”, al que aludíamos en el capítulo anterior, fuese el de la virgen María, esperaríamos hallar en la tumba familiar otros nombres relacionados con su genealogía. La pregunta es: ¿se ha encontrado algún nombre en el resto de los osarios con inscripciones que podamos vincular a la madre del Jesús bíblico?

La respuesta podría proporcionarla otro de los osarios de Talpiot: el que lleva la inscripción “Matthiyah” (Mateo) en escritura hebrea. En un principio, este nombre no parece encajar con la familia conocida de Jesús. Las escrituras nos hablan de un Mateo, cuyo nombre original era Leví, hijo de Alfeo, y recaudador de impuestos en Cafarnaún. En Mateo 9:9 y Marcos 2:14, Jesús le convence para que abandone su ocupación de publicano y le siga. Las escrituras apenas contienen otros detalles de su vida, si exceptuamos una breve reseña en Hechos de los Apóstoles en la que se dice que se reúne con otros discípulos en Jerusalén tras la ascensión de Jesús. Mateo es considerado tradicionalmente como uno de los cuatro evangelistas, pero los estudiosos no creen que fuese un pariente consanguíneo de Jesús.

Sin embargo, abundan los motivos para creer que hubo muchos Mateos en su familia. Así, en Lucas, capítulo 3, aparecen nada menos que ocho variantes de “Matthiyah” en la genealogía de la virgen María, lo cual convierte en plausible la hipótesis de que el Mateo encontrado en la tumba de Talpiot fuese un pariente de Jesús por línea materna. De hecho, Mateo no, pero otros nombres bíblicos como Isaac o Jonás, habrían permitido descalificar la tumba como tumba familiar de Jesús, ya que no aparecen en ninguna de sus genealogías.

La tumba misteriosa (III)


El Jesús de los evangelios fue hijo de de María y José. Pero lo que mucha gente no sabe es que según la tradición cristiana tuvo dos hermanas: Miriam y Salomé. Y el evangelio de San Mateo nos dice que tuvo cuatro hermanos: Simón, Judas, Jacob (Santiago) y José.

Su padre adoptivo, José, descendía del rey David; pero José probablemente murió en Nazaret y fue enterrado allí, no en Jerusalén, así que no sería previsible encontrar su osario en la tumba familiar.

Su madre, María, también era de la estirpe del rey David; pero según la tradición cristiana, y a diferencia de su esposo, María sí habría muerto en Jerusalén.

Y en la misma tumba del osario con la inscripción “Jesús, hijo de José” se encontró otro nombre: “Mariah”, una versión latina de la Miriam hebrea. Y es así, precisamente, como aparece en los textos bíblicos al referirse a la madre de Jesús. Ya el primer evangelista, San Marcos, emplea esta forma latinizada de nombre para referirse a la virgen. Es muy raro ver ese nombre así escrito en hebreo: de los miles de osarios descubiertos hasta la fecha en el antiguo Jerusalén sólo ocho muestran nombres latinos transcritos en hebreo, lo que sugiere un status especial.

¿Podría ser esta “Mariah” la madre del Jesús bíblico?

La tumba misteriosa (II)


El primer osario contenía en una de sus caras la inscripción “Yehshúah Bar Yoshef” (Jesús, Hijo de José) escrita en arameo con trazos poco elaborados. El primer nombre aparecía precedido por una marca en forma de cruz de significado desconocido. Los nombres de Jesús y José eran relativamente comunes en el s. I, así que el descubrimiento pasó bastante desapercibido.



¿Podría ser Jesús de Nazaret el personaje al que se refiere la inscripción del osario? Si así fuese, se trataría del objeto más antiguo jamás encontrado relacionado física y directamente con el fundador del cristianismo. Pero, ¿no se supone que el cuerpo de Jesús desapareció del sepulcro en el que lo habían depositado y, por tanto, sus restos no fueron nunca hallados?
Las escrituras nos dicen que José de Arimatea, un acaudalado seguidor, obtuvo permiso para depositar el cadáver de Jesús en su tumba personal y que, dos días después, el sepulcro fue encontrado vacío (Mateo 27:57-60). Sin embargo en las fuentes bíblicas no queda nada claro el destino del cuerpo. La ascensión de Jesús a los cielos, tras la resurrección, se describe en Lucas 24:51 y Hechos de los Apóstoles 1:9-11, pero estas referencias no especifican si se trata de una resurrección física o espiritual.

Entonces, ¿podría tener alguna relación el osario en cuestión con el Jesús bíblico? De ser así, deberíamos encontrar nombres relacionados con su genealogía en el resto de los osarios de su tumba familiar...

sábado 6 de febrero de 2010

La tumba misteriosa (I)


El 28 de marzo de 1980, un grupo de obreros que construían un bloque de apartamentos en la localidad israelí de Talpiot, al sur de Jerusalén, descubrieron la entrada a una tumba familiar del siglo I. Las excavadoras destruyeron un muro y parte del tejado, pero revelaron una entrada decorada con un símbolo formado por un círculo encerrado bajo una V invertida (ver foto).

En los meses posteriores se realizó la excavación de la tumba por arqueólogos de la Autoridad Israelí de Antigüedades (IAA). En el interior se hallaron 10 urnas de piedra caliza (denominados osarios) en un perfecto estado de conservación, seis de ellos con inscripciones. Los arqueólogos numeraron, estudiaron y trasladaron los osarios a almacenes de la IAA, y los huesos encontrados en su interior fueron enterrados en una fosa común.

Los expertos pudieron datar la tumba basándose en el conocimiento de que la práctica de amortajar el cuerpo del difunto y, posteriormente, colocar sus huesos en osarios de piedra caliza, comenzó en Jerusalén alrededor del siglo I a. C., y finalizó en el 70 d. C. con la destrucción del templo de Jerusalén por parte de los romanos. Los osarios se elaboraban a mano y, además de la urna más o menos decorada, constaban de una tapa del mismo material. Una vez introducidos los huesos del sujeto en el osario, éste se cerraba y se depositaba en un nicho excavado en el interior de una tumba familiar. En la siguiente ilustración podemos ver la disposición de los osarios hallada en los distintos nichos de la tumba de Talpiot, tumba de la que hablaremos largo y tendido en las siguientes entradas de este blog.



martes 20 de octubre de 2009

La realidad del entrenador de fútbol

No, no es la de la foto. Es cierto que en algunas ocasiones los entrenadores de fútbol alcanzan el éxito, la fama y el reconocimiento. Pero les aseguro que son las menos. Incluso el mítico Brian Clough (en la imagen), entrenador, ya fallecido, del Forest ganador de dos copas de Europa, y, posiblemente, el técnico de fútbol con mayor ego que haya habido (y tiene su mérito con ejemplares como Cruyff, Javier Clemente, Van Gaal, Toshack, etc), fue catalogado por su propio presidente como un pobre hombre, igual de prescindible e insignificante que cualquiera de los que nos dedicamos, con mayor o menor fortuna, a esto del once contra once, dos porterías y un balón. Y lo peor de todo es que no le faltaba razón.

Así que si alguna vez el caprichoso azar hace que se nos suban exageradamente los humos, no estaría de más que tuviésemos siempre en mente las sabias palabras que Sam Longson, presidente del Derby County, le espetó a su entrenador Brian Clough, tras pretender éste adjudicarse todos los méritos en la fulgurante ascensión a la élite del modesto club del norte de Inglaterra. Palabras que acaban de quedar estupendamente inmortalizadas en la película "The Damned United", maravilloso film que narra una pequeña parte de la azarosa vida profesional de Brian Clough, y que debería ser obligatoriamente exhibido en todas las escuelas para monitores de fútbol, y por cuyo visionado tendrían que convalidar como mínimo un curso.

video

jueves 8 de octubre de 2009

Facebook en latín

Se lo juro. Lo acabo de leer por alguna parte del blog Download Squad y no he tardado ni cinco segundos en ir a mi Facebook para comprobar si era cierto. Y lo era. Los chicos de esta red social se han empeñado en resucitar el latín, y para fomentar el empleo de esta hermosa lengua ya nos permiten escoger esta opción idiomática a la hora de configurar nuestra cuenta en su chiringuito. Si creen que les estoy vacilando fíjense bien (pinchen en ella) en la imagen de cabecera y podrán ver un extracto de mi página de amigos de Facebook redactada en la lengua del Imperio. Bueno, del Antiguo Imperio Romano, para ser más exactos.

Alucinante, ¿no les parece?. La página de inicio o "Home" es ahora la "Domus", los "mensajes" se han convertido en "epistulae" y el característico "¿qué estás pensando?" ha sido sustituido por un mucho más clásico "quid cogitas?". Todo un puntazo. Me sé de alguno al que le puede dar algo si tiene que volver a estudiar las declinaciones de "rosa, rosae" para poder entenderse con sus amiguitas virtuales. En todo caso, yo aplaudo esta iniciativa porque, aunque pueda parecer anecdótica, quizá sea el inicio de una tendencia más educativa en esta magnífica pero frívola y desaprovechada herramienta del siglo XXI, que es "Facebook". Perdón, "Codex faciei", como creo que se llamará en el futuro. Al tiempo.


martes 6 de octubre de 2009

Far behind

Todo menos quedarme parado. Es lo peor que podría hacer. ¿Para qué girarme y volver a ver lo que se pudre a mis espaldas?. No estoy huyendo. Sólo voy en cabeza y no siento nada. Por fin lo he dejado. Lejos, muy lejos atrás.


miércoles 23 de septiembre de 2009

El participio activo y otras zarandajas políticamente correctas


Disculpen la imagen. Tal vez no sea muy políticamente correcta, pero no deja de tener su gracia. Desde luego sería mucho menos disculpable si el autor hubiese intercambiado la posición de los corazones en ambas figuras, pero ha tenido sensibilidad suficiente para no incurrir en tan grave ofensa.

Como ustedes bien saben, en castellano existen los participios activos como derivados de los tiempos verbales. Así, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de salir, saliente; el de cantar, cantante; el de existir, existente. Ahora bien, ¿cuál es el participio activo del verbo ser? El participio activo del verbo ser, es ente, esto es, el que tiene entidad. Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, lo hacemos agregando al final el sufijo "-ente". Por lo tanto, a la persona que preside se le dice presidente (nunca presidenta), independientemente del sexo que esa persona tenga. Se dice capilla ardiente (no ardienta); se dice estudiante (no estudianta); se dice paciente, (no pacienta); se dice dirigente (no dirigenta) y así muchos más.

Nuestros políticos y muchos periodistas (casi todos muy progresistas) no sólo hacen un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua castellana. Tildan de machista a nuestra lengua y por ello no tienen empacho alguno en cambiarla a su antojo para hacerla más políticamente correcta. Quizás deberíamos solidarizarnos con ellos y decir que en vez de ostentar un cargo público constituyen más bien una carga pública.

Nota: Esta entrada va dedicada a los dentistos, poetos, sindicalistos, pediatros, pianistos, turistos, taxistos, artistos, periodistos, violinistos, telefonistos, trompestistos, maquinistos, electricistos, oculistos, guitarristos, al policío del esquino y, sobre todo, a nuestra queridísima ministra de igual-da.

martes 22 de septiembre de 2009

La pelota no entra por azar

Eso es lo que nos dice en su libro el ex-directivo del Barça, Ferrán Soriano. Y les aseguro que, después de que devoren las casi trescientas páginas (no se asusten, que la letra es bastante grande) de las que consta la obra del señor Soriano, acabarán dándose cuenta de cuanta verdad encierran esas palabras.

"La pelota no entra por azar" es un amenísimo manual de management empresarial en la que, con el hilo argumental real de la entrada de una nueva e innovadora directiva, en cabezada por Joan Laporta, en la gestión del histórico FC Barcelona, se nos van explicando algunos conceptos claves de la moderna dirección empresarial: planificación, liderazgo, recursos humanos, negociaciones, innovación, etc, etc.

Obviamente, se trata de un manual básico orientado especialmente a los, como en mi caso, no instruidos en la dirección y administración de empresas, que lo encontrarán enriquecedor pero, a la vez, tremendamente ameno, gracias a sus constantes y reconocibles ejemplos futbolísticos.

Háganme caso, nos hallamos ante un libro absolutamente recomendable y que todos haríamos bien en leer, ya que sus directrices son perfectamente aplicables a cualquier ámbito de nuestras vidas, mucho más allá de las actividades de carácter meramente empresarial o deportivo. Si desean más información o, directamente, adquirir uno de sus ejemplares, visiten su interesante página web, y podrán matar (o hacer nacer) su gusanillo leyendo de manera gratuita las primeras páginas de este magnífico "La pelota no entra por azar".

martes 15 de septiembre de 2009

Conexiones


Hace unos días, en uno de los escasos programas de televisión que, a mi juicio, merecen la pena, conocí la historia de una ex-azafata de Iberia que, después de irse a vivir a Alaska y de hacerse piloto de Boeing 747, conoció a un piloto estadounidense que, con el tiempo, acabaría siendo su marido. Ella no lo sabía en aquel entonces, pero resultó que el susodicho personaje era hijo del piloto en el accidente en el que perdió la vida Félix Rodríguez de la Fuente, lo cual me hizo pensar en la cuestión de las conexiones entre personas que no se conocen directamente.

Puede parecer una extraña casualidad, pero por lo visto, está lejos de serlo: si una persona, de media, conoce a unas cien personas, y cada una de ellas, a su vez, a otras cien, y así, sucesivamente, resulta que en cinco pasos podría abarcar un conjunto de diez mil millones (casi el doble de la población mundial actual). Obviamente, el argumento falla en la práctica por el hecho de que muchos de los personajes comparten un gran número de conocidos. Sin embargo, parece ser que, para un número muy elevado de personajes dados, si se conocen algunos datos tan básicos como la profesión y la ciudad de residencia, es posible encontrar una conexión a través de una media de… ¡sorpréndanse! seis personas intermedias. Ello es posible por la existencia de personajes que disponen de un número de conexiones notablemente alto.

Y sirva como ejemplo el microcosmos de Hollywood. El juego los seis grados de Kevin Bacon, basado en la prolífica carrera profesional de este actor, se sustenta en el hecho de que se puede encontrar una conexión profesional entre casi cualquier actor y Kevin Bacon con un máximo de seis pasos. Yo lo he comprobado con personajes tan ilustres como nuestro Fernando Esteso, y resulta que éste tiene un número de Bacon de tres, es decir, que bastan dos personajes intermedios para establecer su conexión. Si tienen curiosidad, prueben aquí con otros actores de su elección.

Y eso que en el universo de Hollywood hay todavía mejores centros de conexión que Kevin Bacon, como por ejemplo, Sean Connery, Christopher Lee, Rod Steiger, Gene Hackman o Michael Caine. Sin embargo, el juego, por las vicisitudes de su origen, ha quedado indefectiblemente asociado su nombre.

lunes 7 de septiembre de 2009

La mentira de Gol Televisión


Vean con atención el video de aquí arriba. Si uno es aficionado al fútbol, difícilmente puede aguantarse las ganas de abonarse a la emisora esa. Eso justo me ha pasado a mí, y como soy propenso a caer en las tentaciones, hace unos días que ya recibo la señal íntegra de Gol Televisión, la cadena del fútbol. Eso sí, a través de la operadora de cable R, porque lo del decodificador y la tarjeta para la TDT de pago parece que va para largo.

Pero lo del título de esta entrada no va por ese pequeño o gran problema logístico. No, el asunto es otro bien distinto. Escuchen. La cosa es que había planeado para esta tarde-noche una estupenda sesión de "sillonbol" con la que inaugurar oficialmente mi suscripción a ese canal de pago. Pues maldita la hora en que se me ocurrió tal idea. Ni se imaginan el chasco que me llevé. Vean este extracto de la programación de Gol Televisión:

Inconcebible. Tres partidos de ¡basket! de una tacada, justo lo que cualquier futbolero está deseando presenciar en la emisora dedicada a su deporte favorito. Porque eso decía el video promocional, que se trataba de un canal para fanáticos del fútbol, ¿no?. No sé, mejor será volver a pincharlo, no sea que esté metiendo la pata, y donde me pareció escuchar UEFA Champions League, hayan dicho realmente Eurobasket Fiba, o como coño se llame eso que están televisando.

Ahora, en serio, la verdad es que tengo un enfado considerable con este asunto. Me siento casi estafado. O sin casi. Yo no he pagado para ver las chorradas que hacen unos tíos de dos metros vestidos con ropas que les quedarían grandes aunque midiesen cuatro. Y no es que tenga nada en contra del baloncesto (bueno, quizá sí), pero no creo que emitirlo en una cadena de fútbol resulte demasiado coherente.

Bueno, no me entretengo más, que tengo pendientes unos recadillos. Y es que aprovechando que esta noche me he quedado sin fútbol, he organizado una mariscada en casa y todavía tengo que pasar por la frutería para recoger unos percebes que dejé encargados. ¿Lo pillan?.