domingo, 7 de febrero de 2010

La tumba misteriosa (IV)


Si el osario encontrado en la tumba de Talpiot con la inscripción “Mariah”, al que aludíamos en el capítulo anterior, fuese el de la virgen María, esperaríamos hallar en la tumba familiar otros nombres relacionados con su genealogía. La pregunta es: ¿se ha encontrado algún nombre en el resto de los osarios con inscripciones que podamos vincular a la madre del Jesús bíblico?

La respuesta podría proporcionarla otro de los osarios de Talpiot: el que lleva la inscripción “Matthiyah” (Mateo) en escritura hebrea. En un principio, este nombre no parece encajar con la familia conocida de Jesús. Las escrituras nos hablan de un Mateo, cuyo nombre original era Leví, hijo de Alfeo, y recaudador de impuestos en Cafarnaún. En Mateo 9:9 y Marcos 2:14, Jesús le convence para que abandone su ocupación de publicano y le siga. Las escrituras apenas contienen otros detalles de su vida, si exceptuamos una breve reseña en Hechos de los Apóstoles en la que se dice que se reúne con otros discípulos en Jerusalén tras la ascensión de Jesús. Mateo es considerado tradicionalmente como uno de los cuatro evangelistas, pero los estudiosos no creen que fuese un pariente consanguíneo de Jesús.



Sin embargo, abundan los motivos para creer que hubo muchos Mateos en su familia. Así, en Lucas, capítulo 3, aparecen nada menos que ocho variantes de “Matthiyah” en la genealogía de la virgen María, lo cual convierte en plausible la hipótesis de que el Mateo encontrado en la tumba de Talpiot fuese un pariente de Jesús por línea materna. De hecho, Mateo no, pero otros nombres bíblicos como Isaac o Jonás, habrían permitido descalificar la tumba como tumba familiar de Jesús, ya que no aparecen en ninguna de sus genealogías.

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