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lunes 24 de agosto de 2009

Dime los anuncios que escuchas...

...y te diré quien eres. Pues sí, esta es mi particular adaptación del clásico refrán castellano a los hipercomerciales tiempos en los que vivimos. Veamos un ejemplo. Servidor de ustedes es un habitual oyente de Radio Marca, la radio del deporte; ¿quieren saber como soy?. Pues sólo tienen que averiguar el target de los anuncios que más frecuentemente suenan en esa emisora, y, más que probablemente, descubrirán mi manera de ser.


En las imágenes superiores pueden observar los cuatro artículos más promocionados en la radio que escucho. De izquierda a derecha y de arriba a abajo, tienen el antirronquidos "Snore stopper", el señalador de radares de tráfico "Angel driver", el aparato de gimnasia pasiva "Nano Gym", y, finalmente, la refinanciadora "Freedom Finance". De todo ello, siguiendo la argumentación propuesta, podemos deducir que el oyente de Radio Marca, incluido yo, por supuesto, acostumbra a ser una persona que ronca, habitualmente transgresora del código de circulación, con una figura tirando a lamentable, y que, supongo que por malgastar su dinero en esos estúpidos aparatos, vive ahogado por las deudas. En fin, que, según parece, soy toda una joyita.

La única esperanza que me queda es que partiendo de que ninguno de los objetos y servicios anunciados cumple con eficacia nada de lo que nos promete su publicidad, y que tampoco la susodicha radio del deporte dice una verdad ni equivocándose, quizá tampoco el target de sus comerciales sea del todo acertado. En fin, que el que no se consuela es porque no quiere. Por cierto, ustedes, ¿qué anuncios escuchan?.

lunes 17 de agosto de 2009

Funcionarios

Sólo a mí se me ocurre intentar resolver un impago por parte de la administración en estas fechas. Esto es España, parece mentira que no lo sepa, y en este país, en el mes de agosto no trabaja ni Dios. Y si hablamos de funcionarios, mejor ni les cuento. La mayoría están de vacaciones (fuera del puesto de trabajo, que de vacaciones en su ventanilla están durante todo el año) y los sustitutos, de haberlos, no se atreven ni a sellar una bonoloto por su cuenta y riesgo.

Así que, como se habrán imaginado, no he conseguido cobrar lo que me correspondía. Y lo que es peor, lo único que he podido obtener de mis continuas idas y venidas por las dependencias públicas ha sido un notable cargo de conciencia ya que, según parece, me tengo bien merecido mi infortunio, tanto por haber pretendido trabajar de forma remunerada como, sobre todo, por el gravísimo delito de perturbar con menudencias personales el sacrosanto derecho al descanso estival de los abnegados funcionarios del estado. Y doy gracias por no haber sido procesado por la muerte de Manolete, que poco faltó.

Pero como no quiero aburrirles con mis desventuras en el retorcido mundo de la función publica, y además, lo único que conseguiría es escribir un mal plagio de " El proceso" de Kafka, les dejo con esta divertida cancioncita de mi paisano Miguel Costas, que unida al chiste del genial Forges que tienen en la cabecera, resumen acertadamente las principales impresiones que he extraído de mi fracasada operación cobranza. Escuchen y vean.


lunes 10 de agosto de 2009

El scouting en el fútbol (I)

Existen dos maneras de contemplar un encuentro de fútbol, la lúdica y la profesional. La primera es la divertida, e incluye todo partido presenciado tomando una cervecita (o diez), preferiblemente entre amigos, y despotricando contra el equipo rival, árbitro incluido. Luego está el modo profesional, que no resulta tan excitante, pero que no deja de tener su punto entretenido. Es lo que se conoce por scouting, que en cristiano quiere decir exploración, y que no es otra cosa que la tarea de análisis intelectual y casi científico que realizan los informadores y ojeadores de los equipos de fútbol con los partidos que presencian.

El scouting suele dividirse en dos clases según su objeto de análisis. Si éste se centra en los equipos contendientes, hablamos de scouting de adversarios, pero si el punto de mira principal se pone en los futbolistas, nos hallaremos ante el scouting de jugadores. Generalmente, ambos tipos de observación difieren también en su finalidad. Mientras que la contemplación de rivales tiene como meta dotar al equipo del ojeador de los conocimientos suficientes para, en un enfrentamiento no muy lejano en el tiempo, poder contrarrestar las fortalezas (o aprovechar las debilidades) de la escuadra analizada, el scouting de jugadores pretende, sobre todo, evaluar las aptitudes de los futbolistas "espíados" con vistas a una posible incorporación al equipo para el que trabaje el ojeador.

En las próximas entregas de esta serie de posts analizaré, más pormenorizadamente y por separado, cada una de estas clases de observación futbolística, e incluiré también algunos consejos generales que nos posibiliten ejercer estas tareas con la mayor eficacia posible. De todas maneras, y pese a lo atractivo que les pueda parecer ejercer actividad intelectual mientras contemplan un partido de fútbol, deben saber, antes de que profundicen más en esta original manera de ver el balompié, que se encuentran ante un camino sin retorno, y que, una vez comiencen a hacerse preguntas sobre sistemas tácticos, formas de construcción del juego o sobre las tomas de decisiones de los futbolistas, difícilmente conseguirán volver a disfrutar de la contemplación pasional de este deporte, tal y como, presumo, venían haciendo hasta ahora. Así que repasen las imágenes que he insertado en esta entrada, y si todavía se identifican más con las ilustraciones segunda y tercera que con la dispuesta en la cabecera, por favor, ni se les ocurra leer las inminentes entregas que publicaré sobre el asunto este del scouting en el fútbol. Avisados quedan. No me echen en cara luego que no se lo advertí.

martes 4 de agosto de 2009

¡Ayuda!, el portátil no enciende

Antes que nada, decirles que ya he solucionado el problema y mi ordenador está ahora perfectamente operativo. El motivo de no haber variado el título del post es permitir que los buscadores encuentren más fácilmente esta entrada, y así poder servir de ayuda a usuarios como ustedes que, a buen seguro, la necesitan. Como sé que están desesperados (si no, no estarían en una computadora ajena buscando una solución en internet), no les haré sufrir más, y les contaré rápidamente el susto que yo me llevé y como conseguí, de la manera más tonta, que mi portátil se pusiera a trabajar de nuevo.

Todo comenzó cuando mi viejo Acer Aspire 4315 (la marca y el modelo pueden ser detalles determinantes) se negó a funcionar tras haberlo guardado en estado de suspensión durante apenas media hora. Cuando lo quise volver a utilizar me extrañó que no arrancase, pero, sobre todo, me llamó la atención el hecho de que ninguno de los pilotos indicadores de energía estuviesen encendidos o, al menos, parpadeantes. Parecía como si su batería estuviese totalmente agotada, a pesar de que ello era absolutamente imposible porque el ordenador se encontraba conectado a la red eléctrica. Pero por mucho que apretaba el botón de encendido, la computadora seguía sin reaccionar. Naturalmente, comprobé que todos los enchufes y conexiones funcionasen correctamente, pero de nada me servían ni éste ni los sucesivos remedios que iba aplicando: mi portátil continuaba inerte y sin visos de mejorar. Y yo iba por el mismo camino. Desmoralizado guardé el Acer y me trasladé a un ciber a buscar ayuda por la red. Pero ni así. Aunque encontré un montón de posibles soluciones, o no me funcionaban o eran demasiado complicadas, lentas y caras (llamar al servicio técnico, cambiar la batería, la tarjeta gráfica, el disco duro, etc, etc). La verdad es que estaba ya pensando en recurrir al suicidio o, todavía peor, en comprarme un (¿o una?) netbook cuando decidí probar un absurdo remedio, al que apenas había prestado atención por poco sofisticado, que alguien (lo siento, pero no recuerdo ni quién ni dónde) había escrito en alguno de los múltiples foros de ayuda que llevaba consultado:

"Desenchufa el portátil de la red, quítale la batería, pulsa el botón de encendido (???), vuélvele a poner la batería e intenta prenderlo sin conectarlo todavía a la corriente, a ver qué pasa".

¿Y adivinan lo que ocurrió?. Pues que se hizo la luz en mi portátil, y por eso ahora puedo estar escribiendo esta entrada. Ya sé que no parece una solución muy científica, pero ¿quién sabe?, igual a ustedes también les funciona. ¡Buena suerte!, y espero leerles pronto. Sería la mejor señal.

sábado 1 de agosto de 2009

¿Qué les pasa a los hombres?

Esta misteriosa pregunta, a la que sabrán responder si llegan al final de esta entrada, se corresponde con el título castellano de una prometedora película que se estrenará en España a finales de verano. Aunque es una adaptación ibérica un tanto curiosa porque su nombre original es el que tienen (más correctamente traducido) en la imagen de cabecera: "He's just not that into you".

Gracias al tradicional retraso que tiene la distribución cinematográfica hispana, ha dado tiempo a que saliese la edición en DVD para Estados Unidos (se estrenó en los cines americanos en febrero del 2009), por lo que no es difícil ver o descargar a través de la red la película en versión original subtitulada (cosa que, como se imaginarán, ya he hecho). Aquí pueden leer de qué va su argumento, antes de que conozcan mi particular opinión.

"¿Qué les pasa a los hombres?" es una comedia aparentemente ligera (un poco a lo "Sexo en Nueva York") que trata de las relaciones de pareja entre unos treintañeros de Baltimore acertadamente interpretados por algunas de las estrellas más rutilantes de la pantalla grande (Ben Affleck, Jennifer Aniston, Drew Barrymore, Jennifer Connelly, Kevin Connolly, Bradley Cooper, Ginnifer Goodwin, Scarlett Johansson, Justin Long...). Y recalco lo de "aparentemente", porque a pesar de contener gran cantidad de tópicos acerca del constante tira y afloja entre los varones y las mujeres, no por ello deja de plantear problemas reales, en los que uno se puede ver fácilmente reflejado.

Pero como no quiero aburrirles con profundidades, paso a revelarles las cuatro grandes verdades que oculta (o que, al menos, mi perturbada mente ha encontrado) este interesante film:

1-Los hombres no somos nada complicados. Es decir, si ustedes son mujeres, no busquen dobles sentidos ni, mucho menos, una interpretación positiva a las actitudes de los varones. Si un chico no les hace caso, es una señal evidente de rechazo. No hay segundas lecturas. Los hombres no dominamos el arte de la metáfora ni de la sutileza. Hasta ahí no llegamos. No lo olviden, somos muy obvios.

2-Si a un hombre le gusta locamente una mujer, nunca debe convertirse en su mejor amigo. Al menos si quiere obtener alguna recompensa de mayor entidad que algún pequeño escarceo. Cuando una chica nos ha situado en su zona de amistad, ya sólo nos querrá como cómplices, confidentes o eventuales paños de lágrimas de sus desventuras con otros hombres a los que sí desea y con los que sí se acuesta. Aunque bueno, menos da una piedra.

3-El matrimonio no aporta gran cosa a la pareja. Los hombres lo rehuyen porque les da miedo el compromiso. Aunque yo no acabo de comprenderlo. Deberían ser las mujeres las que lo hiciesen teniendo en cuenta que si, en su etapa de noviazgo, los varones ya no son, que digamos, una maravilla, cuando visitan el altar pierden lo poco de interesante que podían tener, y se transforman en señores gordos, calvos y cabreados que se pasan media vida sentados en un sofá con un mando a distancia en la mano. Por supuesto, nada de esto sucederá en caso de llamarse Ben Affleck. ¡Ay, cuánto daño nos han hecho a los hombres normales las comparaciones contigo, amigo Ben!

4-No hay hombres fieles. Simplemente, Scarlett Johansson no les ha tentado todavía. ¡Cómo si pudiese existir algún varón heterosexual, casado o no, capaz de rechazarla!. Y a las fotos me remito. Por cierto, supongo que el hecho de que inconscientemente sólo haya seleccionado para este post capturas de la Johansson es otra demostración fehaciente de este cuarto y último punto.

A todo esto, que la peli está entretenida. No es una obra maestra, pero se deja ver bien. Si quieren más información, consulten su página web. Allí me he encontrado con este interactivo widget en el que se puede dejar testimonio de nuestras peores citas, o casi mejor, leer y reírnos con las que han padecido otros incautos enamorados.