martes, 1 de septiembre de 2009

El scouting en el fútbol (II)

Decíamos en el post introductorio que existen dos formas de ver el fútbol: la del apasionado aficionado de a pie y la del erudito profesional de los banquillos. Desgraciadamente, la actual entrega, y las que vengan en un futuro, se centrarán sólo en esta segunda manera de afrontar la visión de los partidos de nuestro deporte favorito. Tal y como, a buen seguro, estará efectuando la misteriosa chica de nuestra portada, ¿no les parece?. Pero casi mejor no me respondan, y vayamos al grano antes de que se me vaya el hilo.

La principal pregunta que nos tenemos que hacer antes de ojear un encuentro de fútbol es la de cuál va a ser el objeto de nuestro scouting. Fundamentalmente, aunque hay otras opciones, deberemos dilucidar si lo será alguno de los equipos en su totalidad o, simplemente, uno sólo de los jugadores que lo componen. No es difícil de entender que el método ha de diferir notablemente si centramos nuestra atención en uno u otro de esos elementos.

Supongamos que nos hemos decantado por el análisis de uno de los equipos en su sentido colectivo, debido, por ejemplo, a que será un futuro rival en nuestra competición liguera. ¿Cómo debemos llevar a cabo la tarea de observación, en este caso?. Bien, trataré de explicarlo por pasos o fases, a ver si así me queda más claro.

1-Fase de preparación. Esta etapa es primordial si queremos tener éxito en nuestra misión. Recopilen cuanta información puedan sobre el equipo a observar. Busquen en periódicos, internet o pregunten a otros técnicos si fuera necesario. Todo cuanto sepan de antemano ayudará a centrar su tarea y les evitará pérdidas de tiempo innecesarias. Lleguen al partido con el material preparado y con tiempo suficiente de antelación para conseguir las formaciones iniciales, ubicarse en una buena situación e, incluso, presenciar los calentamientos. Les recomiendo que lleven una planilla para las alineaciones, muchas hojas con campos para dibujar esquemas, formaciones, jugadas, etc, y una libreta donde anotar los detalles que les resulten más relevantes. ¡Ah!, y, por supuesto, un lápiz o bolígrafo. No hace falta tampoco decirles que, salvo que sea por otro técnico, ir acompañado al estadio, no es la mejor idea para no perderse un detalle de lo que acontece sobre el césped.

2-Fase de observación. Entramos ya en lo que es, esencialmente, la tarea del ojeador. En esta etapa debemos apuntar (o, en su defecto, memorizar) los aspectos más relevantes del juego de nuestro futuro competidor. Les detallo a continuación los que, a mi parecer, pueden resultar más significativos:

a) La formación de partida del equipo. Me refiero a la organización, el sistema, el esquema, el dibujo, o como ustedes quieran llamarle. Si juegan un 4-3-3, un 4-4-2, o la WM, que supongo que no. Aunque mucho más importante que esta posición inicial es, como veremos, la manera de moverse a partir de ella.

b) El estilo de juego, que es a lo que me refería en el final del párrafo anterior. Desentrañar el estilo o método de juego es la clave en cualquier proceso de observación futbolística. Pero para lograr descubrirlo debemos focalizar nuestra atención en la forma en la que nuestro futuro rival lleva a cabo las tradicionales tres fases de las que consta el juego: la defensa, el ataque y las transiciones.

b1) Vayamos pues con la defensa. O fase de no posesión de la pelota, como la llaman ahora, seguramente, de manera más precisa. Algunas preguntas que nos debemos hacer sobre ella son: ¿se mantiene la formación de partida?, ¿en qué parte del campo (posicionamiento avanzado, medio o replegado) acostumbra a situarse?, ¿cuántos jugadores hay involucrados en las tareas defensivas y en qué ocasiones?, ¿qué actitud toman los defensas?, ¿tratan de recuperar el balón con vehemencia o esperan bien posicionados los movimientos del atacante?, ¿en qué ocasiones y lugares son agresivos en la recuperación?, ¿usan a menudo la trampa del fuera de juego?, ¿basculan coordinadamente los jugadores sin balón?, ¿discriminan algunos espacios del terreno de juego?, ¿existe algún marcaje individual (partimos de que todo el mundo defiende zonalmente ahora), ¿cómo y por qué se han producido las principales ocasiones de gol recibidas?. Naturalmente, cuantas más preguntas y subpreguntas de este estilo sepamos responder más descubriremos las debilidades y fortalezas defensivas del equipo observado, que es, no lo olvidemos, nuestro verdadero objetivo.

b2) El ataque o fase de posesión de balón. Aquí podemos plantearnos cuestiones diferentes, aunque algunas puedan coincidir con las de la fase defensiva: ¿se mantiene el esquema de juego de partida?, ¿son cortas o largas las posesiones de balón?, ¿se ejecutan ataques de tipo directo o se desarrollan claramente diferenciadas las etapas de inicio, progresión y finalización?, ¿se prima alguna de estas fases en perjuicio de las otras?, ¿qué jugadores participan (y cómo) en cada uno de esos momentos?, ¿cuáles son los futbolistas clave en cada etapa de elaboración del ataque?, ¿se producen repetitivamente algunos movimientos de balón y futbolistas?, ¿cómo y por qué se han producido las principales ocasiones de gol generadas?. Conocer la respuesta a estas y otras preguntas similares será el primer paso para lograr contrarrestar la virtudes ofensivas de los rivales.

b3) Y nos quedaban las transiciones, que no son más que los momentos siguientes a los cambios de posesión del esférico. Realmente, no son una fase cualitativamente distinta de las anteriores, sino simplemente son un momento puntual (aunque transcendente) de cada una de ellas. Por eso las cuestiones que nos debemos realizar no difieren de las que les acabo de relatar un poco más arriba. Fundamentalmente, lo que nos interesa saber en ataque, es, si tras una recuperación de balón, se prefiere ejecutar una rápida ofensiva que aproveche una eventual desorganización del contrario, o si, por el contrario, lo que prima es la conservación del balón y la recuperación del orden táctico, en aras a ejecutar un ataque de tipo elaborado. En defensa, lo que debemos conocer es, si tras la pérdida del balón, el equipo analizado procura una recuperación del móvil lo más inmediata posible o si, inversamente, adopta un repliegue rápido que le proteja con más garantías de la posible ofensiva rival.

Y como esto me está quedando más largo de lo que presumía, dejaré para una próxima entrada de esta saga, la tercera, punto c), y cada vez más importante etapa de la fase de observación, la manera de restablecer el juego. ¿Que no saben a qué me refiero?. Pues a los balones parados, jugadas de estrategia o de pizarra o como les guste más denominarla. Y, por cierto, para poder reiniciar el juego supongo que resulta imprescindible primero haberlo detenido. ¿Me siguen?.

3 comentarios:

Sito dijo...

Francamente, muy bien resumido el scouting. Un resumen de calidad.

Popeso Dudando dijo...

Muchas gracias, lo hice lo más simple que pude. Prometo que algún día lo acabaré.

Anónimo dijo...

cuando lo vas a poder terminar? me interea muxo el articulo

Entradas relacionadas