martes, 10 de junio de 2008

El teléfono del maltratador

Si este sujeto hubiese nacido en la España guay en la que vivimos actualmente, no estaría ahora empujando a su pobre mujer embarazada. Porque gracias al buen hacer de nuestra ministra de igualdad, Bibiana Aído (foto jurando el puesto, un poco más abajo), dispondría de un teléfono gratuito al que llamar, y en el cual poder descargar su furia, en vez de sobre los huesos de su desgraciada mujer.

Ya sé que parece una broma, y que es difícil de entender, pero tras dos meses en el ejercicio de su cargo, esta singular idea es todo con lo que se ha presentado nuestra flamenca ministra en su comparecencia de control ante el Congreso de los Diputados. Lean esto, si no acaban de creerme.

No pretendo frivolizar, sobre todo tratándose de un tema tan delicado como la violencia pasional o sentimental (pienso que son bastante más acertados estos términos que el inexacto y neutro "violencia de género"), pero no me parece que los descerebrados que pegan y matan a sus mujeres sean gente demasiado dialogante. Así que no sé yo..., no acabo de verlos marcando ese teléfono de ayuda al maltratador puesto a su disposición por el Ministerio de Igualdad. Y mucho menos, canalizando su ira a través de una simple conversación telefónica.

Y hablando de este curioso ministerio, me he puesto a investigar a qué se viene dedicando, y lo único que he sacado en claro de su página web, es que tiene bastante más organigrama que actividad. Porque según esta fuente oficial, desde el día 19 de mayo (casi un mes), no hay noticia alguna derivada del funcionamiento de los diferentes órganos que lo componen. Y como pueden ver en el esquema inferior, no son pocos. Así que imagínense el dinerito que nos estará costando pagar el sueldo, el coche oficial, las dietas y demás prebendas de los secretarios, subsecretarios y otras gentes de dudosa reputación que viven a cuenta de las ideas de bombero de nuestro feminista presidente, y sin pegar un palo al agua (sobre todo los encargados de la web, je).

La verdad es que releyendo el demoledor artículo 14, y su especial tutela recogida en el artículo 53.2, de nuestra vigente constitución, uno se pregunta para qué demonios necesitamos un ministerio específico de temas de igualdad, cuando no hay mayor garantía para el cumplimiento efectivo de un derecho que su mención expresa en el título I de nuestra carta magna:

Constitución Española, Título I, Capítulo II, Artículo 14:

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Constitución Española, Título I, Capítulo IV, Artículo 53:

1-Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161, 1 a).

2-Cualquier ciudadano podrá recabar la tutela de las libertades y derechos reconocidos en el art. 14 y la Sección primera del Capítulo 2.º ante los Tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Este último recurso será aplicable a la objeción de conciencia reconocida en el artículo 30.

3 comentarios:

Ojodeorux dijo...

Pues yo creo que la ministra de fomento debería tomar nota y habilitar un teléfono para que transportistos y transportistas canalizaran su agresividad en estos días de huelga.

Ojodeorux dijo...

Por cierto, creo que el nombre del ministerio debería ser Ministerio de la discriminación positiva, dado que la ministra está a favor de penas diferentes para los mismos delitos en función del sexo del autor (ver enlace). ¿Cómo se conjuga eso con el título I, capítulo II, artículo 14 de la Constitución?

Popeso Dudando dijo...

Tienes toda la razón, socio. Y lo peor es que el Tribunal Constitucional lo avala. Es lo que pasa cuando a los miembros del TC los escogen los partidos políticos. No sé si has leido un artículo de Leguina en la revista El siglo, sobre este tema. Creo que es magnífico, y no es que sea precisamente un político sospechoso de conservador. Pena que no lo he encontrado en internet.
Miedo me da que no declaren inconstitucional a la selección de fútbol por no paritaria.

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