lunes, 14 de abril de 2008

¿Nostalgia o rencor?: La II República

Se cumple hoy el 77º aniversario de la proclamación de la tan manida II República Española. Es curioso que un período tan corto y convulso como aquellos apenas 8 años, guerra civil incluida, tenga tantos seguidores y, sorprendentemente, en los dos extremos del arco político. Documentándome para esta entrada, me he encontrado con páginas de republicanos nacionalistas, centralistas, de extrema derecha, de extrema izquierda, e incluso no descartaría que puedan existir republicanos monárquicos o viceversa.

Pero lo cierto es que la II República fue un absoluto caos, si nos atenemos a los datos históricos contrastados. Lean esta muestra de diez convulsos acontecimientos acaecidos en este período:

1-El 14 de abril de 1931, se proclama la República por la deserción del Rey Alfonso XIII, que abandona el país tras unas elecciones municipales donde, aunque los partidarios republicanos obtienen ventaja en las ciudades, el triunfo general es, paradójicamente, monárquico.
2-En octubre del 31, el gobierno de izquierdas publica la Ley de Defensa de la República, que instaura la censura de prensa, vigente incluso por encima de la futura constitución.
3-Golpe militar fallido de 1932 (Sanjurjada).
4-Victoria de la derecha en los comicios de 1933.
5-Proclamación unilateral, en 1934, del Estado Catalán por parte de la Esquerra republicana.
6-Rebelión socialista de Asturias (octubre de 1934).
7-Triunfo de la izquierda en las elecciones de 1936.
8-Asesinato del militar republicano, José del Castillo, a manos de Carlistas de ultraderecha.
9-Los militares republicanos (UMRA) asesinan, en venganza, a Calvo Sotelo, jefe del partido de la oposición (Renovación Española).
10-Comienza la guerra civil española, tras el alzamiento del bando nacional, el 18 de julio de 1936.

Obviamente, sería injusto juzgar este período político sólo por estos, en su mayoría, trágicos acontecimientos. No se puede negar que inicialmente partió con unas intenciones realmente loables. La constitución de 1931 proclamaba la igualdad entre todos los españoles, y consagraba a España como un régimen democrático. Pero claro, una cosa es la república como sistema político en abstracto y otra muy distinta en lo que se acabó convirtiendo nuestra particular versión celtibérica. Por eso la "cosa pública" terminó aquí de la manera que todos ustedes conocen.

Así que visto lo visto, creo que haríamos bien en no añorar demasiado la II República, y centrarnos más en tratar de evitar los errores que cometieron nuestros predecesores en el pasado. Porque, aunque afortunadamente los tiempos han cambiado, parece que hay gentes que confunden la nostalgia con el rencor, y se empeñan en reavivar algunos fuegos que creíamos definitivamente extinguidos. Y quien se pique, ajos come.

Enlaces de interés:
-III República
-La página de la República Española
-Himno de Riego
-La otra cara de la II República


3 comentarios:

Anónimo dijo...

La historia se puede revisar, estudiar,examinar etc...desde infinitos puntos de vista. Pero su lectura, la visión minuciosa de lo que pasó en un tiempo pretérito es fundamental para entender el presente, y sobretodo esencial para no olvidar y aprender y no redundar en los errores de pasado. Es por ello, que considero imprescindible no dejar en el olvido un tiempo tan importante para la historia de nuestro país como fue la Segunda Repúblida, por todo lo que supuso ese breve tiempo, convulso sin duda, pero excepcional, y sobretodo por el papel de los republicanos. No hay que olvidar a esas personas,que aclamaron un día la república, y la proclamaron en medio del alborozo y el júbilo un 12 de Abril de 1971. Seres humanos que mayoritariamente en condiciones muchas veces miserables y ante unas fuerzas adversas muy superiores defendieron, hasta el final los valores de un sistema que supuso una verdadera revolución en algunos ámbitos como la educación y los derechos de las mujeres en particular y de los trabajadores en general.

¿Hasta que punto hay que remover el pasado ?¿Desde cuándo y hasta cuándo? Me parece oportuno, no dejar de hacerlo. Hay que hacerlo siempre, porque existimos precisamente porque hay pasado. No es tardío el tiempo del reconocimiento del tributo,de la recompensa y del resarcimiento. Ello no supone una afrenta para los que no están pero sí un sosiego y sin duda paz para los que se fueron.

No puedo sentir nostalgia de lo que nunca vivi, pero sin duda aspiro a vivirlo algún día. Soy republicana, y me daclaro libre y abiertamente como tal, y lo soy por una razón única y hasta simple: creo sinceramente que todos los hombres somos iguales.

Popeso Dudando dijo...

No comparto tu entusiasmo por esos años, aunque sí tu interés.
Yo entiendo la historia como algo lineal, por lo que no me siento más heredero de la II república que de los Reyes Católicos.
Bravo por los republicanos y lo mismo digo de los nacionales. Pero me refiero a los que creían de corazón que su causa era la más justa. Está claro que con los ojos de ahora, no es difícil pensar que los acertados eran los republicanos, pero aquéllos eran tiempos complicados, y las cosas no debían estar tan claras por entonces. Posiblemente ganaron los que no debían, pero el caso es que lo hicieron, y, por mucho que nos pueda disgustar, de ahí venimos.
Yo no reniego de la historia, ni la selecciono, aunque si considero que tenemos derecho a que nos la cuenten toda y bien. Pero no puedo ser heredero sólo de los que yo prefiera. Unos y otros son mi pasado, y ahí están unos pocos años de república y muchos más de dictadura o monarquía para que aprendamos de sus aciertos y errores.
A mí, ser republicano o monárquico me parece tan irrelevante como ser de los "beatles" o los "rolling". Yo sólo puedo ser de los míos. Y esos son mis amigos y mi familia, que no tengo ni idea de qué partido son.
Ahora bien, si abolir la monarquía te hace más feliz, estoy contigo.
A mí mientras no me quiten los reyes de la baraja para jugar al mus...

Anónimo dijo...

Fe de erratas : En mi comentario donde dije 12 de Abril de 1971, digo 12 de Abril de 1931

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