sábado, 6 de septiembre de 2008

Publicidad engañosa

¿Les suena el careto del crío este?. Supongo que sí, que han reconocido al famoso adolescente con aparato en los dientes que es llevado a una fiesta por su muy segura madre, gracias a las bondades de su compresa marca Ausonia. Si están flojos de memoria o no ven asiduamente la televisión, pueden contemplar aquí este horrendo comercial.

Vamos a ver, mocoso. Un par de cositas te quiero decir. Primera, la tal Carla no te va a hacer ni puto caso. A tu madre no se le escapará una gotita pero, o no tiene ni zorra idea de la vida, o te miente porque le das pena. El mundo no funciona así, las mujeres no mostrarán interés en ti porque las hagas reír. O al menos, el tipo de atención que un adolescente pajillero como tú anda buscando. Así que no se te ocurra plantarte delante de esa chica y enseñarle los hierrajos que llevas dentro. Recuerda, nada de sonreír y mucho menos de hablar. Total para qué, si no hay Dios que entienda lo que dices.

Así que si albergas alguna esperanza de poder triunfar, la única opción que te queda es, en un principio, no actuar en absoluto. Quédate al margen, apoyado en una pared y, simplemente, espera tu ocasión. Recuerda que el paso del tiempo juega a tu favor, y que a medida que las chicas se vayan entonando, llegará el momento en que alguna (Carla u otra cualquiera, el caso es pillar cacho) no sea capaz de distinguir a Brad Pitt de Quique San Francisco. Y no hace falta que te diga cuál de los dos eres tú, supongo.

¡Ah!, y segunda cosa que te quería decir, pringado: que tu madre te lleve a las fiestas, no te va a convertir en alguien muy popular, que digamos. Y de lo de pedirle consejos sobre tu relación con las mujeres..., ¿pero de qué planeta te has escapado, muchacho?. Para eso están los amigos, hombre. O internet. Mira y aprende de tu gemelo, anda:


1 comentario:

franKeinas dijo...

Jajajaja, has sido muy duro con el pobre chaval. Pero es cierto, más vale que vaya aprendiendo como funciona esto.

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