jueves, 21 de agosto de 2008

Las cosas de Google

Se pasa uno el día intentando hacer bien las cosas en este blog con el fin de obtener el máximo de puestos altos en las búsquedas de Google, y resulta que al dichoso buscador le importa un carajo que mis entradas sean interesantes, originales y novedosas. En lo único que parece fijarse es en encontrar en ellas las palabras exactas insertadas en su cajetín, aunque ni siquiera estén correlativas en el post seleccionado. Al menos eso es lo que se puede deducir de las imágenes superiores (cliquen en ambas para ampliarlas).

Por si no lo ven suficientemente claro, les explico. Si ustedes escriben en Google la curiosa frase "me he acostado con mi jefe", se encontrarán en el puesto noveno de entre casi 80.000 referencias, con una entrada de este blog, Y no piensen mal, no es que yo sea un putón verbenero (además, soy mi propio jefe, por lo cual nada pecaminoso podría hacer) dispuesto a cualquier cosa con tal de progresar en mi carrera. No, ni mucho menos, lo único que ha ocurrido es que entre los muchos vocablos que componen ese post que hace meses escribí sobre el carnaval, se encuentran, aunque desordenadas, todas las palabras requeridas en la búsqueda.

En fin que aunque en este peregrino caso la incompetencia de Google me puede estar beneficiando, creo que, como no se pongan rápido las pilas, habrá que ir pensando en jubilar este primitivo buscador estancado en la web 2.0. Así que, si están conmigo, hagan el favor de adherirse a mi reivindicación: "Web semántica, ¡ya!".


2 comentarios:

franKeinas dijo...

Cierto, a veces Google "remexe" en varios posts con tal de encontrar la frase exacta. Me recuerda hace meses cuando llegaban a mi blog varias personas buscando algo así como testículos caídos. Defecto del cual nunca he hablado en mi blog.

Popeso Dudando dijo...

Pues si Google lo dice, yo de ti iría a mirármelos.
Así que ya sabes, vete pidiendo cita para el urólogo, je.

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