martes, 3 de junio de 2008

Gato negro, dragón rojo

Pocos grupos me llaman tan poco la atención como Amaral. No sé si son hermanos o amantes, ni si son aragoneses o del País vasco. Realmente, me la trae al fresco. Pero claro, en vista de que han tenido el buen gusto de mencionar en el título de su último disco a mi animal favorito, haciendo un esfuerzo, no sólo conseguí hacerme con una copia, sino que además la he escuchado.

Lo bueno de no esperar absolutamente nada de algo es que, encuentres lo que te encuentres, nunca te sientes decepcionado. Pues eso es lo que me ha pasado a mí con este trabajo doble que acaban de editar. Aguardaba que Gato negro, dragón rojo (así se llama este cd, no me pregunten por qué) fuese una patata, y eso es lo que me ha parecido. Pero, ¡ojo!, que por lo menos esta patata no estaba dura, y se dejaba comer. He masticado otras mucho peores, últimamente.

Acabo de leer, para realizar esta entrada, unas cuantas críticas sobre este disco, y la verdad es que se han tirado a degüello sobre este duo de angelitos. Lean el cruel análisis, canción por canción, que han publicado en elcliché.com. Ahora que recuerdo, en el cuadernillo que edita los viernes La Voz de Galicia, también los ponían finos. En fin, que ahora que les estoy cogiendo yo el gustillo, va y resulta que son una calamidad para los eruditos. Serán ganas de llevar la contraria. Venga, les dejo con la canción dedicada a mis queridas mascotas (el gato negro), que debido a que todos los temas del álbum son bastante parecidos, les servirá para poder juzgar quien lleva la razón, si los severos y malvados críticos musicales o este bondadoso servidor de ustedes.


No hay comentarios:

Entradas relacionadas