viernes, 21 de marzo de 2008

Podcasting vacacional

Entre que el clima no ha acompañado, que no se me da por acarrear ni santos ni vírgenes, y que, para colmo, se me han chafado ciertos interesantes planes que no pienso revelarles, he tenido la posibilidad en esta Semana Santa, por fin, de investigar un poco, el asunto este del podcasting.

Les confieso, no sin cierto rubor, que hasta hace apenas una semana, cuando escuchaba o leía el término "podcast", no sólo no sabía exactamente a que se refería, sino que incluso me daba cierto temor averiguarlo, en parte por vergüenza, y en parte por miedo a toparme con una tecnología demasiado complicada para que un tardío advenedizo cibernético como el que les escribe estas líneas, pudiese entenderla.

Pues no se puede haber sido más tonto, creánme. Un podcast no es más que un archivo hablado de audio (ahora también de video) alojado en la red, y listo para ser descargado al disco duro, al iPod o a cualquier otro reproductor audiovisual móvil, preferiblemente. Además, si contamos con un software adecuado (iTunes u otro similar), podremos elegir aquéllos que sean más de nuestro agrado y suscribirnos gratuitamente para que se descarguen automáticamente a nuestro ordenador, según se vayan actualizando sus contenidos.

Por si todavía no lo han entendido, un podcast es, generalizando, un programa de radio (ya emitido o no) que se comparte en internet. Tanto nombre y tanto anglicismo para algo tan sencillo, ¿no creen?. Anda que no habré grabado yo veces, para mis amiguetes, en las antiguas cintas, programas de radio como "el de García", o "el de Pumares", y nunca se me ocurrió imaginar que estaba siendo el más moderno del mundo. Pero no me entiendan mal, no deduzcan de mis palabras que critico a los podcasts, y que no los considero útiles. No, todo lo contrario, me parecen una herramienta de conocimiento y saber magnífica. Probablemente no haya otra mejor en este "suflé" tecnológico en el que habitamos. Sí, al menos yo no me he topado con otra tan simple, ponible y sustanciosa como esta. Les pongo un ejemplo, desde que utilizo (apenas unos días) el servicio de descargas de podcasts de iTunes, he bajado y podido escuchar una tertulia política radiofónica, un cursillo de inglés futbolístico, otro de italiano, un relato histórico sobre "los últimos de Filipinas", seis programas divulgativos sobre ciencia y tecnología, y seguro que todavía me dejo alguno.

Así que no sean tan tímidos como yo, piérdanle el respeto a la "palabreja", y láncense de cabeza a su programa proveedor de podcasts, y comiencen a llenar de conocimientos sus analfabetos discos duros y reproductores de mp3. Que el saber no ocupa lugar, queridos lectores. O, al menos, no tanto como la pornografía.

Enlaces recomendados:
-Descargar iTunes
-Podcasting según Wikipedia
-Directorio de podcasts en castellano

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