domingo, 16 de diciembre de 2007

Combustión espontánea (SHC)

No presten demasiada atención a la fotografía superior, especialmente si son de estómago delicado.

Lo que les he recomendado no mirar, son las nefastas cosecuencias, provocadas por un incendio en la habitación de una vivienda, restos humanos incluidos. Hasta aquí, todo sería más o menos normal, y, esta desgracia se podría catalogar como una de tantas, pero lo que hace de éste suceso, algo extraordinario, es la supuesta causa que provocó el fatal fuego.

Y no me van a creer, pero según me cuentan, el incendio no fue provocado por ningún agente externo. Ni un cigarro mal apagado, ni un rayo perdido, ni un horno estropeado, ni nada de nada. Y es que me aseguran, que la desgraciada propietaria del zapato que pueden contemplar en la fotografía, se puso a arder porque sí.

Había escuchado que existía gente apasionada, que llevan el fuego en su interior, pero nunca imaginé que se pudiese llegar hasta ese punto de literalidad.

Así que, por mi parte, creo que me voy a tomar las cosas con más tranquilidad, e, incluso, meditaré el abandonar alguna de mis múltiples ocupaciones, porque, que quieren que les diga, una cosa es estar quemado y, otra, como la difunta, carbonizada.

Ya, hablando en serio, si ustedes arden en deseos de profundizar más, en el "camelo" este, de la combustión espontánea humana, cliquen en los siguientes enlaces recomendados, y, empápense de su refrescante sabiduría:

1 comentario:

franKeinas dijo...

Pues si, estas cosas pasan. Recuerdo ver un capítulo de cazadores de mitos en el que intentaban averiguar porque en los años 50 a algunos campesinos australianos les explotaban literalmente los pantalones. El motivo era por los fertilizantes que usaban en el campo, que se le iban cayendo a los pantalones y con el roce ardían y explotaban. De locos...

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