sábado, 29 de septiembre de 2007

Sputnik-1


El 4 de octubre se conmemora su quincuagésimo aniversario. Aunque tuvo una existencia efímera llegó alto… muy alto. Hasta el punto de convertirse en el primer satélite artificial de la historia y de constituir el primer ingenio humano en salir al espacio. Nos referimos al Sputnik-1 (la palabra significa “compañero de viaje”).

El trasto en cuestión tenía forma esférica y pesaba 83,6 kg. Fue lanzado el 4 de octubre de 1957 desde el cosmódromo de Baikonur a las 19:28:34 (hora UTC) por medio de un misil intercontinental R7 modificado y desprovisto de carga nuclear, con motivo de la celebración del año geofísico internacional.

Durante su corta vida, el aparatito realizó diversas mediciones de la alta atmósfera y las retransmitió a la Tierra por medio de cuatro antenas de entre 2,39 y 2,90 m. La señal de los transmisores de radio llegó a convertirse en el número uno de las listas de grandes éxitos musicales de la época: ¡oigan, oigan!

La repercusión del lanzamiento en EEUU fue enorme. El ingenio fue una verdadera sorpresa para los norteamericanos. Se desató una ola de temor y paranoia en los medios de comunicación, los cuales llegaban a especular, incluso, con la posibilidad de que las señales del satélite contuviesen algún tipo de código secreto. Por vez primera resultaba tangible e inminente la amenaza soviética.

Tras completar 1367 órbitas y recorrer más de 70 millones de kilómetros a una velocidad de casi 8 kilómetros por segundo, el Sputnik-1 se desintegró en las capas densas de la atmósfera el 4 de enero de 1958, a la 01:53. Su periplo duró 91d 6h 21m, pero su legado sigue todavía vivo.

3 comentarios:

Popeso Dudando dijo...

No imaginaba que fuera tan pequeña.
Muy buenos los enlaces.

Ojodeorux dijo...

Pues no lo era. Para nada. De hecho era un peso pesado para la época (ver enlace). El primer satélite artificial norteamericano, el Explorer I, lanzado el 1 de febrero de 1958 a las 03:48 UTC, pesaba 13,97 kg. El 17 de marzo de ese mismo año lanzaron Vanguard I, que medía 152 mm de diámetro y pesaba 1,4 kg. El premier soviético, Nikita Khrushchev, dijo, al conocer la noticia, que los americanos habían puesto un "pomelo" en el espacio. Y, en efecto, en aquellos años, la capacidad de carga de pago de los cohetes soviéticos estaba muy por encima de la de los norteamericanos.

Ojodeorux dijo...

Véase también el siguiente enlace.

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