lunes, 31 de marzo de 2008

Ray Bradbury y otras historias

No sé si será una buena idea dedicarle una entrada a este fantástico escritor de ciencia ficción, y perdonen la redundancia, pero era tan tentadora que no me he podido contener. Y se lo comento porque este buen señor tiene una edad más que respetable (nació en 1920), y si ustedes son habituales lectores de este blog, sabrán que algunos de los personajes que homenajeo en mis posts, tienen la mala costumbre de morirse al poco tiempo (veáse John Balan, o el añorado Juan Antonio Cebrián). Ahora que lo pienso, eso mismo le pasa al festival de cine de San Sebastián donde creo se están pensando entregar un nicho conjuntamente con su concha honoraria. Seguramente nuestro protagonista sería capaz de trazar una buen relato de terror con lo que les acabo de contar, no en vano es el autor de novelas tan genialmente originales como "Crónicas marcianas", "El hombre ilustrado" o "Fahrenheit 451".

Es precisamente sobre esta última novela sobre la que me gustaría hacerles una observación. Por si no la conocen, su acción se desarrolla en una sociedad futura cuyo equilibrio radica en la igualdad absoluta entre todos sus integrantes. No me refiero sólo a que sus habitantes tengan todos idénticos derechos, que también, sino también a las mismas inquietudes, expectativas e ilusiones. Pero claro, ¿cómo encontrar un baremo uniforme conociendo la gran diversidad del ser humano?. Los dirigentes de esa sociedad distópica lo tenían claro, y encontraron su respuesta en la aplicación de un rasero tan bajo que cualquier individuo lo pudiese alcanzar. Por lo cual los máximos enemigos de ese mundo paritario pero mediocre serían aquéllos que se elevaban claramente por encima de la media. La consecuencia lógica era que nada podía haber más peligroso y subversivo que el libre pensamiento, la cultura, el arte, la genialidad, o cualquier otra manifestación humana de excepcionalidad. De ahí que la principal ley que regía en esa organización era la de la prohibición de la lectura. Y para fomentar y vigilar su estricto cumplimiento, se hacía necesaria la existencia de brigadas dedicadas a la destrucción y eliminación de cualquier conocimiento escrito. El protagonista de la novela pertenece a uno de estos cuerpos especiales. Su misión era la de descubrir libros ocultos, y hacerlos arder a la temperatura de 451 grados Fahrenheit, justo el calor necesario para que se carbonizasen.

Reflexionen un poco sobre este argumento que estaría representado por la ecuación fundamental "Orden=mediocridad+ignorancia", siendo esta última un requisito fundamental para conseguir el grado de conformismo necesario para que el sistema se desarrolle con normalidad sin originar elementos sediciosos que pongan en peligro su pervivencia. Piensen ahora en las políticas (de educación y comunicación, sobre todo) que padecemos no sólo aquí en España, si no en gran parte del mundo occidental, ¿no creen ustedes que se rigen por la misma fórmula elemental que la sociedad surgida de la imaginación de Bradbury?. Puede que aquí no se quemen libros, pero si huele a quemado, y basta con respirar para percatarse, es que continúan azuzando las brasas.

Enlaces relacionados:
-Descargar en pdf "Fahrenheit 451"
-Web oficial de Ray Bradbury


sábado, 29 de marzo de 2008

Que lo cuente Alvite

Hay escritores que narran historias y otros que las viven antes de que ellos mismos o aquellos primeros las envuelvan con una bonita portada. Me cuentan incluso que más de uno ha ganado premios literarios sin haber ensuciado otro papel que el de las servilletas de zig-zag. Mi azarosa existencia se podría resumir como un vano intento de, apenas por un instante, asemejarme al peor de entre todos esos escritores de la segunda clase.

Comencé, como todo el mundo, asistiendo a talleres de literatura durante el día, pero pronto me percaté que era por las noches, cuando operaba la verdadera escuela. Me inicié en cuantos vicios existían sólo para poder ser uno de ellos. Al principio, fumaba y bebía en soledad, y toda mi conversación se reducía a pedirle la cuenta al camarero. Mientras esperaba el momento en que algo me sucediese al fin, observaba discretamente todo lo que ocurría a mi alrededor, y gustaba de disfrutar de la música de ambiente como si fuese la banda sonora de una antigua película de cine negro. A veces imaginaba estar en un decrépito salón americano de 1800; otras, las menos, desgraciadamente, soñaba con el elegante "Cotton Club", pero, caballeros, cuando tienes el cenicero casi pegado a la puerta de los wáteres, creanme que es difícil que el sonido de la cisterna no te devuelva a la ordinariez de la cruda realidad.

Cuando la luz del día que se filtraba por las rendijas de la puerta del "Corzo" o del "Savoy", que ésos eran los dos nombres a los que respondía mi particular universidad, comenzaba a incomodar a mis dilatadas pupilas, me levantaba tambaleante, y abandonaba el local sin siquiera despedirme del viejo barman, que, a escondidas, apuntaba en la envoltura de un cartón de tabaco, las copas y paquetes de cigarrillos que el extraño chico de la mesa junto a los servicios, tendría que abonar la noche siguiente para poder entrar.

Madrugada tras madrugada, delante de mí, se representaban amargas historias de aquéllas que sólo pueden acontecer cuando la gente de bien ya le ha dado el beso de buenas noches a su mujer, y han iniciado el primer sueño sin importarles tener un auricular o un cuchillo clavado en su oreja derecha. A veces, mi atención era absorbida por la embaucadora belleza de algunas damas que se ofrecían por menos de la mitad de lo que ellas creían, y que, sin embargo, solía resultar bastante más del doble de lo que realmente valían. En otras ocasiones, desfilaban ante mis irritados ojos, los fantasmas de las sombras de los que no hacía tanto tiempo habían sido personajes de relumbrón en una hoguera de vanidades que, a fuego lento, los volvió carbonilla. Hacía tiempo que su estrella se había esfumado, pero los cornudos, no lo duden, siempre son los últimos en querer enterarse.

En este lugar, que llegó a ser mi verdadero hábitat esa temporada, los desengaños y desamores combinaban con la soledad y el dolor bastante mejor que cualquiera de los extraños brebajes que el misterioso camarero mezclaba en su destartalada coctelera plateada. Frecuentemente, notaba que me faltaba el aire, y aunque tardé cinco años en conseguir hacerlo, me sentía tentado de salir a tomar un poco el fresco, y regresar anticipadamente al mundo de los que todavía respiraban. Yo se lo achacaba a lo incontables "Ducados" que, a lo largo de la noche, iban desfilando de mi boca al cenicero, y que solían gozar de una segunda vida en los labios de cualquiera de los demás clientes del "Savoy", incluido yo mismo, antes de terminar aplastados por los tacones de una mujerzuela de muslos sólo comparables a su falta de suerte. Sin embargo, ahora puedo saber que no eran los cigarrillos, sino esa pesada atmósfera de resignación y derrota, la que me impedía oxigenar lo necesario a mis alveolos maltrechos.

A lo largo de casi cinco años, creo que no falté una sola noche a mi cita con la bohemia. Incluso logré convencer al barman para que celebrase su cena de nochebuena en el "Corzo". Pero aún así, nada pude escribir durante esa larga temporada, simplemente, porque nada me sucedía a mí. Todas las historias que pasaban ante mí me eran ajenas; sí, eran otros tipos quienes las vivían y padecían. Sujetos a los que llegaba a envidiar por haberse encontrado a su mujer en la cama con la esposa de su mejor amigo, o por jugarse y perder todos los dedos de la mano de pactar, tras confíar en uno de esos socios que sólo cumplen a la hora de traicionarte. Todas esas cosas, y otras peores, sucedían, sí, pero, lamentablemente, nunca a mí. Y es que yo estaba demasiado ocupado inventando un personaje al que no lograba suministrar el combustible necesario para poder incorporarlo de la silla.

Fue bastante tiempo más tarde cuando logré encontrar la explicación a este raro suceso de no poder traducir a palabras creíbles la sordidez en la que me desenvolvía entonces. Una noche, casi quince años después de que mi nueva amiga la conciencia, me liberara de mis no muy saludables hábitos nocturnos, temeroso y asustado, me atreví a cruzar de nuevo el umbral del viejo "Corzo". Todo parecía seguir en su sitio. Sin darme cuenta, volvía a estar sentado en aquella pequeña mesa junto a los servicios, acompañado de mi habitual botella de Johnny Walker, que, como de costumbre, no recordaba haber pedido. Andaba yo absorto evocando mis antiguos recuerdos, cuando el estruendo del sonido de la cisterna, me devolvió por enésima vez a la realidad. De los servicios salía a duras penas un muchacho con los ojos enrojecidos que se detuvo ante mí, y me susurró con voz pastosa: "Oiga, jefe, perdone, pero este es mi sitio". Dejé la botella en la mesa, y regresé a la barra con un vaso a medio llenar en la mano y una enorme interrogante en la mitad del cerebro que permanecía de guardia. Desde allí me giré de nuevo hacia el muchacho, y le oí murmurar algo mientras intentaba prender un cigarro que había cogido de un paquete de "Ducados" que sobresalía de uno de sus calcetines. Entonces miré al camarero, y si no lo conociese, juraría que me había sonreído.

Mientras, a pocos metros de mí, se sucedían nuevas pero repetidas estampas de personajes derrotados por su propio fracaso. Gracias a estar todavía sobrio, me pude dar cuenta que los protagonistas de estas escenas eran realmente parecidos los unos a los otros. ¿Qué digo?, eran la misma persona, sin duda. Voz profunda, rostro curtido, arrugas profundas, barba cana desaliñada, y ancha pero decadente figura copa y cigarro en mano. Pude recordar, entonces, que así eran también todos aquellos habitantes del submundo en el que estuve inmerso casi dos décadas atrás. Me estaba empezando a preocupar con esta revelación, cuando me interrumpió el áspero sonido del timbre del viejo teléfono del local:

"¡Alvite!, es para ti"-gritó molesto el camarero.

Fue entonces cuando me quedé atónito observando que tanto el hombre que gesticulaba y discutía con la fulana de turno, como aquel otro que bailaba escondiendo su soledad en la penumbra de la vetusta pista, e incluso el extraño muchacho que ahora ocupaba mi antigua mesa, se acercaron a la barra dispuestos a contestar la llamada. De ese estado inicial de extrañeza fui pasando a otro de absoluto entusiasmo. Empezaba a entender por qué no había sido capaz de escribir nunca nada sobre aquellas experiencias malevas de juventud. ¡Esas historias no me pertenecían!. Todas tenían un mismo dueño, un único autor, ¡Alvite!.

Y, creanme, nadie como él para contarlas.

Si están interesados en la obra de José Luis Alvite:
-Artículos publicados
-Comprar sus libros
-Alvite, un alma del nueve largo (por Carlos Herrera)

jueves, 27 de marzo de 2008

¿El asesino de Mariluz?


Si no han reproducido el video (extraído de elmundo.es) de la cabecera, háganlo ahora. Contiene unas palabras de Santiago del Valle, recientemente detenido en un pueblo de Cuenca, acusado de ser el causante de la muerte de la niña Mariluz Cortés. Estas declaraciones fueron realizadas hace unos pocos años, cuando este individuo (por llamarle algo) acusó a un profesor de gimnasia de abusar de su hija de 5 años. Le exigía 60.000 € como indemnización. Al final, se descubrió que había sido el propio Santiago del Valle quien había violado a su pequeña niña. Fue condenado por ello y estuvo en prisión, pero por estas cosas que tiene nuestro sistema judicial, actualmente, gozaba de absoluta libertad.

¿Las han oído ya?, ¿sí?. Entonces creo que ninguno de ustedes tendrá ya la menor duda acerca de si este sujeto puede ser el asesino de la niña onubense. Y no creo que sea atentar contra la presunción de inocencia, considerar culpable a un energúmeno que es capaz de violar a su propia hija, de acusar falsamente a un inocente, y de intentar extorsionarlo. Y si a esto le sumamos que era vecino de la niña, que se mudó tras la desaparición de la cría, y que en este video afirma (supuestamente, para defenderse) que, antes que abusar de su hija, se aprovecharía de otra que no fuera de su familia, pues lo único que no alcanzo a entender es como las fuerzas de seguridad no lo detuvieron antes.

La niña de la imagen es Mariluz. Para ser exactos, era. Ella no entendía de leyes, ni de permisos penitenciarios, ni de eximentes por transtorno mental, ni de ninguna de estas cosas de mayores. No, a ella sólo le interesaban los dulces, los juguetes y la música de los gitanos como ella. Gitanos a los que será difícil convencer de que no apliquen sus propias leyes para conseguir justicia, de que deben confíar en las leyes hechas por los payos, esas mismas normas que no impidieron que un pederasta condenado disfrutase de libertad, y pudiese, así, terminar con la vida de su pequeña.

Acabo de volver a ver el video de este depravado, e inmediatamente, mis ojos se han posado sobre el rostro angelical de esta inocente niña. ¿Saben que les digo?; que ojalá lo suelten por falta de pruebas. Y creo que se me entiende.

Entradas relacionadas:
-Era el violador del chándal
-Madeleine

Que le afeiten la cabeza y le ejecuten

miércoles, 26 de marzo de 2008

Taquillero, explotador y degenerado

Observen al sujeto de la imagen. Es el tipo más asqueroso que he visto en los últimos tiempos. Se llama Carlos y es taquillero de la Renfe. "Tampoco es para tanto, hay oficios peores", pensarán con razón algunos de ustedes. Pero lo que quizá no se imaginan, inocentes lectores, es que en la propia cabina desde la que expende billetes a "Valdemorillo", nuestro protagonista también se dedica a ofrecer dudosos papeles a los desesperados inmigrantes que frecuentan la estación. Eso sí, por el "simbólico" precio de 5.000 €. Todo un benefactor, sin duda.

El sistema es el siguiente, la alimaña ferroviaria esta, a través de empresas a su nombre y sin actividad, proporciona a sus "clientes" ofertas de trabajo ficticias con las que los indocumentados, gracias a esta caótica legislación sobre inmigración que padecemos, podrán conseguir más fácilmente un permiso de trabajo y de residencia. Y como buen negociante, el taquillero-empresario, comprendiendo lo elevado de la tarifa para esta gente sin recursos, les ofrece modalidades de cobro más que "flexibles". Vean en la fotografía, la forma de pago que este ser inmundo le está proponiendo a una inmigrante brasileña.

Se le revuelve a uno el estómago, sólo con leerlo, ¿verdad?. Y hay que reconocer que el tipo debe ser bien consciente de lo denigrante de mantener relaciones con alguien de su calaña, pues en caso de que la víctima acepte su humillante proposición, le hará un superdescuento de 3500 €. Pero con lo que no contaba el "listo" de nuestro protagonista es que la incauta brasileña a la que se quería trajinar, formaba parte del equipo de investigación del programa de Telecinco "Diario de...", y que todas sus vergonzosas acciones y palabras, habían sido grabadas por una cámara oculta. Vean en la foto inferior, el delicioso momento en que el "apuesto" taquillero es abordado e informado por la presentadora del programa, la indescriptible Mercedes Milá.

Naturalmente, desde la grabación de este reportaje, en las cabinas de la estación de trenes del sur de Madrid, ya no se pueden obtener otros papeles que los billetes ferroviarios al destino solicitado. Sólo espero que este despojo humano, como otros tantos (muchos de ellos, increíblemente, inmigrantes) que sacan tajada de este drama social, acaben pagando sus fechorías con una condena acorde a la gravedad de sus delitos. Aunque como mucho me temo que las cosas en este país funcionan al revés, añadan la palabra "presunto" (jamón, en portugués, chorizo, en castellano) a cada uno de los adjetivos que le he dedicado a nuestro taquillero favorito.

Más info:
-Video 1 (sexo a cambio de papeles)
-Video 2 (encuentro con Mercedes Milá)

martes, 25 de marzo de 2008

Accelerate

"Accelerate", es el nuevo trabajo de R.E.M, la banda de Michael Stipe, y que saldrá a la venta el próximo 1 de abril. Y no, no está dedicado a Fernando Alonso y su Renault. Y como son tan modernos y progres, han tenido la feliz idea de ofrecernos la posibilidad de escucharlo anticipadamente a través de la página de la aplicación iLike, o sus correspondientes versiones para las principales redes sociales (Facebook, MySpace...) del ciberespacio. Así que si quieren oírlo de forma legal vayan corriendo (creo que es por tiempo limitado y que el día 26 termina esta posibilidad) a la web de marras. Pero como a los internautas si nos dan una uña para morder, acabamos por engullir el brazo entero, la red está ahora poblada de todo tipo de páginas con enlaces donde poder obtener la música de este nuevo álbum de manera un poco más heterodoxa y sin limitación temporal. Y aunque muchos de estos links son borrados e inutilizados, creánme que es como intentar poner puertas al campo. Es lo que tiene ser tan "hippy", amigo Michael.

Venga, vayamos con el disco. Pues que quieren que les diga, que está bien, que se deja oír, que es un detallazo haberle dedicado un tema al malogrado actor de la peli esa de los vaqueros gays, que tras el gran mérito de haberla palmado de una sobredosis, no se merecía menos. Por cierto, que otros amiguetes suyos como River Phoenix o Kurt Cobain, corrieron similar suerte. Pelín gafe parece el "Stipe". ¡Ah!, se me olvidaba, como no podíamos esperar menos, también muestra su apoyo por el candidato demócrata Barack Obama. Pero es lógico, los dos quieren ser negros, homosexuales y vegetarianos.

Quizá estén notando, en mí, una especial y personal animadversión por esta banda y su líder. Lo reconozco, es verdad. Pero tengo mis motivos. Les cuento: un buen amigo de la infancia me jura y me perjura que la célebre canción "Losing my religion", la compuso él, bastante antes de que R.E.M. la publicase como suya, a finales de los 80. Y aunque ni "Anto", que así se llama el plagiado, se dedica al mundo de la música, ni que yo sepa ha compuesto jamás ninguna otra canción, ¿qué quieren que les diga?, un amigo es un amigo, y si tengo que poner una mano en el fuego por él, lo hago, sin dudarlo. Así que desde entonces le he puesto una cruz a esta banda, y apenas presto atención a sus nuevos trabajos. Y eso que salgo ganando, porque por mucho que ahora hayan "acelerado", siguen sin poder recuperar el ritmillo del que hacían gala en "Chronic Town" su primer EP. Pueden comprobarlo ustedes mismos, si pecan visitando este enlace.

Más info:

-Reseña de prensa (El periódico.com)
-Video-clip primer single, Super natural, super serious (numerosas versiones)
-La guía del coleccionista de R.E.M.

Justicia para "Anto"; Michael Stipe, calvo y copión.

lunes, 24 de marzo de 2008

Probando "searchme", el buscador visual

"Hasta que no lo veas, no lo creerás", sería una traducción más que liberal de la frase con doble sentido con la que se promociona esta nueva herramienta de búsqueda. Está todavía en fase Beta, pero se me antoja que puede suponer toda una revolución. "Searchme" es una especie de Google, pero visual. Es decir, cuando introducimos la palabra a buscar, los resultados no aparecen en forma de lista con textos y enlaces, sino que se nos presenta una especie de catálogo con imágenes de las webs más relacionadas con nuestra pesquisa. Pero nada más útil que un ejemplo para entenderlo mejor:

Mi retorcido subconsciente me ha obligado a escribir la palabra "Penélope Cruz", en el cajetín del buscador. Observen que disponemos de una serie de iconos (traducidos: películas, peluquería, espectáculo y cotilleos, blogs y todos) para orientar la búsqueda hacia los resultados más deseados. En este caso me he decidido por clicar sobre el ítem "movies". Veamos pues, hacia donde nos conduce mi selección:

Nada que ver con los resultados de cualquier otro buscador, ¿no creen?. Como pueden comprobar, searchme nos presenta visualmente una serie de páginas que responden a los criterios de nuestra búsqueda. Vemos (pulsen sobre la imagen, si quieren apreciarlo mejor) que como primer resultado ha elegido una reseña sobre la bella actriz en la web "movies.com". A la derecha, y a modo de librillo, observen que tenemos otras páginas sobre las poder echar un vistazo, a fin de que nuestra decisión sea lo más meditada posible.

Al final, tras hojear y ojear unas cuantas páginas, quizá atraído por el vestido rojo de la española o, más probablemente, por el enlace superior en azul ("Click here to visit our Nude Section"), ha sido esta web (en el centro) la que más ha llamado mi atención. Así que tras leer su breve reseña (parte inferior, donde pone el nombre de la web, "Celebrity Garden"), sólo necesité clicar sobre ella para que el buscador me condujese a la dirección deseada (no hace falta que vayan, la sección de desnudos exige registro. Mala suerte, amiguetes.)

Pues así de sencillo y de entretenido es este buscador. Su principal pega (les recuerdo que está todavía en fase beta) es que. por ahora, su base de datos es pequeña (apenas dos billones americanos de páginas), y todavía no recoge resultado alguno para este querido blog. No, en serio, mi opinión es francamente buena, aunque, personalmente, veo "searchme" más como una posible alternativa a páginas de favoritos tipo del.icio.us, que como un contrincante peligroso para Google u otros buscadores tradicionales. Por otra parte, me queda también la duda de si cualquiera de estas herramientas de búsqueda seguirán siendo necesarias cuando la incipiente web semántica alcance el desarrollo deseado.

En todo caso, si quieren convertirse en probadores de esta bonita utilidad, soliciten una invitación en la página oficial (a mí me tardó en llegar una semanita) de Searchme Incorporated, donde también podrán encontrar videos explicativos del buscador visual como el que les presento a continuación (en inglés):


domingo, 23 de marzo de 2008

Como la vida misma

El título de esta entrada es la original traducción al castellano de "Dan in real life", película que acaba de llegar a nuestros cines y que, sorprendentemente, yo he visto hace ya algún tiempo. En realidad, la película es del año 2007, por lo que, en su momento, me pude hacer con la copia de un dvd extranjero, y contemplarla en versión original con subtítulos.

Les confieso que me encanta Steve Carrell, en la telecomedia americana, "The Office", pero temía tenerlo tan encasillado ahí, que me resultase imposible creérmelo interpretando personajes diferentes. Afortunadamente no fue así, y, desde el primer momento, me pude dar cuenta que el patético pero entrañable "Michael" de la serie televisiva no estaba presente en este filme. Mérito grande del actor, sin duda, aunque he de reconocer que el hecho de verla en idioma original, y no tener que oír la voz del doblador castellano (que imagino será el mismo en cine que en tv), pudo haber ayudado bastante.

La película es una comedia limpia, algo melodramática, en donde se ensalzan los valores familiares de la clase media norteamericana, y demás cursilerías que tanto les gustan a los "yanquis". Es previsible, poco original y tópica. Pero por alguna extraña razón que no acierto a comprender, es también una película entretenida, divertida e incluso entrañable. Y aún reconociendo el buen hacer de todos los actores (genial Dianne Wiest, en su papel de abuela), y la notable banda sonora del muy interesante músico noruego Sondre Lerche, considero que la obra en cuestión no era merecedora de causarme tan buen sabor de boca. Pero el caso es que lo hizo. Quizá sea un asunto de expectativas sobrepasadas. Yo no esperaba gran cosa de ella, y consiguió sorprenderme.

Así que si les apetece ir al cine y eligen esta "Como la vida misma", borren de su memoria todo lo bueno que les acabo de contar, y entren en la sala pensando que van a ver otra ñoña comedia romántica americana más. No deja de ser una gran verdad, y además, seguro que así, saldrán con la sensación de que han recibido mucho más de lo que podían esperar.

Más info:

viernes, 21 de marzo de 2008

Podcasting vacacional

Entre que el clima no ha acompañado, que no se me da por acarrear ni santos ni vírgenes, y que, para colmo, se me han chafado ciertos interesantes planes que no pienso revelarles, he tenido la posibilidad en esta Semana Santa, por fin, de investigar un poco, el asunto este del podcasting.

Les confieso, no sin cierto rubor, que hasta hace apenas una semana, cuando escuchaba o leía el término "podcast", no sólo no sabía exactamente a que se refería, sino que incluso me daba cierto temor averiguarlo, en parte por vergüenza, y en parte por miedo a toparme con una tecnología demasiado complicada para que un tardío advenedizo cibernético como el que les escribe estas líneas, pudiese entenderla.

Pues no se puede haber sido más tonto, creánme. Un podcast no es más que un archivo hablado de audio (ahora también de video) alojado en la red, y listo para ser descargado al disco duro, al iPod o a cualquier otro reproductor audiovisual móvil, preferiblemente. Además, si contamos con un software adecuado (iTunes u otro similar), podremos elegir aquéllos que sean más de nuestro agrado y suscribirnos gratuitamente para que se descarguen automáticamente a nuestro ordenador, según se vayan actualizando sus contenidos.

Por si todavía no lo han entendido, un podcast es, generalizando, un programa de radio (ya emitido o no) que se comparte en internet. Tanto nombre y tanto anglicismo para algo tan sencillo, ¿no creen?. Anda que no habré grabado yo veces, para mis amiguetes, en las antiguas cintas, programas de radio como "el de García", o "el de Pumares", y nunca se me ocurrió imaginar que estaba siendo el más moderno del mundo. Pero no me entiendan mal, no deduzcan de mis palabras que critico a los podcasts, y que no los considero útiles. No, todo lo contrario, me parecen una herramienta de conocimiento y saber magnífica. Probablemente no haya otra mejor en este "suflé" tecnológico en el que habitamos. Sí, al menos yo no me he topado con otra tan simple, ponible y sustanciosa como esta. Les pongo un ejemplo, desde que utilizo (apenas unos días) el servicio de descargas de podcasts de iTunes, he bajado y podido escuchar una tertulia política radiofónica, un cursillo de inglés futbolístico, otro de italiano, un relato histórico sobre "los últimos de Filipinas", seis programas divulgativos sobre ciencia y tecnología, y seguro que todavía me dejo alguno.

Así que no sean tan tímidos como yo, piérdanle el respeto a la "palabreja", y láncense de cabeza a su programa proveedor de podcasts, y comiencen a llenar de conocimientos sus analfabetos discos duros y reproductores de mp3. Que el saber no ocupa lugar, queridos lectores. O, al menos, no tanto como la pornografía.

Enlaces recomendados:
-Descargar iTunes
-Podcasting según Wikipedia
-Directorio de podcasts en castellano

jueves, 20 de marzo de 2008

Fútbol retro

¡Fútbol de nuevo!. Pero no se asusten, que no les voy a torturar con irresolubles disquisiciones tácticas, metodologías de entrenamiento, y demás asuntos a los que soy tan aficionado. No, hoy charlaré de historia (en la imagen de cabecera, el juego del "Kemari", antecedente milenario oriental de nuestro deporte), de moda, de arte, pero, sobre todo, les hablaré bien poco. Hoy la cosa será más de mirar y ver (cliquen en las ilustraciones para apreciarlas mejor), que de leer.

Así que, sean o no aficionados a la pelota, no deberían perderse el partido que está a punto de comenzar. Y es que éste no será otro aburrido partido de los de ahora. No, todo apunta a que podremos presenciar un encuentro como los de antes. Un auténtico partido de época.

Abran bien los ojos, que creo que ya empieza.

La afición llena el estadio

Crystal Palace Pavilion, FA Cup, 1910

Saltan los contendientes

Equipo de "Footer" de la Harrow School de 1870


El Wallsend, equipo femenino de 1917

Ambos perfectamente equipados

Camisetas del Sheffield Wednesday y Sheffield United, de 1910 y 1912


Botas de fútbol "Cup tie", del año 1900


Espinilleras exteriores, 1890

El colegiado ya está en el terreno de juego

Libro sobre arbitraje del año 1892

Y comienza a rodar el esférico

Balón de cuero cosido a mano, 1900-1920

Una gran parada del guardameta

J.E. Doig (Sunderland, 1900), salvando un gol

El goleador decide el encuentro

G.O. Smith, centrodelantero inglés del legendario Corinthians

Los vencedores brindan por la victoria

Cervezas alegóricas de principios del siglo XX

Al día siguiente, los periódicos no hablan de otra cosa

Revista española de 1920

Y los niños rememoran, en sus casas, las mejores jugadas

Futbolín de soplar, 1925


Imágenes: FIFA Museum Collection


miércoles, 19 de marzo de 2008

El día del padre

Que papá más guapo tengo, ¿no creen?. Hoy es el día del padre y, para variar, me he olvidado de comprarle regalo alguno a mi querido progenitor. No es que sea yo uno de ésos, que para ocultar su tacañería, se justifican acusando, no sin algo de razón, al 19 de Marzo, de fiesta inventada por "El Corte Inglés". No, yo soy simplemente una persona despistada. Igualito que él. "De tal palo, tal astilla", como debe ser.

Pues nada, tendré que salir del apuro, acudiendo por enésima vez al recurso que usaba cuando crío. Me refiero a eso de garabatearle un alegórico dibujito, esculpirle una bonita manualidad, o escribirle una sentida poesía. Aunque gracias al desarrollo de la informática, la cosa puede ser algo más elaborada, ahora.

Para usted, capitán, con toda mi gratitud y admiración:



Fotos: Manuel Porvén Civeira
Música: You'll never walk alone (Elvis Presley)

martes, 18 de marzo de 2008

Van Morrison lo vuelve a hacer fácil

¡Qué crack!, "Van the man". Acaba de salir a la venta su esperado nuevo disco de estudio, y les aseguro que no se sentirán decepcionados. Soul, blues, country, folk irlandés, todo esto y más, lo podrán encontrar en "Keep it simple", que, como habrán visto en la carátula, es el título de este recién editado trabajo. Si quieren escuchar una "preview" (no parece casar mucho este anglicismo con el verbo "escuchar"), vayan a su web oficial, justo aquí.

"Keep it simple, as simple as possible, but not simpler"
Albert Einstein
¿Lo han oído ya?. ¿Sí?, pues entonces, habrán podido comprobar que nada nuevo nos ofrecen sus últimas canciones. Es el mismo sonido de siempre. Es Van Morrison en estado puro. Así de sencillo. Así de bueno. Ni más, ni menos. Como tiene que ser.


lunes, 17 de marzo de 2008

Dieu réunit ceux qui s'aiment

"Dios reúne a los que se aman", es el esperanzador mensaje con el que termina la estupenda canción de Edith Piaf, L'hymne à l'amour". Y aunque sólo la veracidad o no de esa sentencia final, bastaría para publicar un blog entero, prefiero darla por buena, y así poder centrarme en lo que realmente tengo intención de escribir: una humilde reseña de la vida y milagros del mejor boxeador "europeo" de todos los tiempos, el caballero que acompaña a la mítica cantante en la imagen, el no menos célebre, Marcel Cerdan, destinatario, a su vez, de la letra de aquella hermosa canción.

La biografía del personaje no tiene desperdicio. De origen muy humilde, padre norteafricano y madre de ascendencia española, nació en Argelia, se crió en las calles de Casablanca, y murió convertido en un icono para toda Francia, y si me apuran, Europa entera.

A pesar de estar casado, Marcel vivió un romance casi oficial con Edith Piaf, que finalizó cuando a petición de ella, el boxeador tomó un vuelo (tuvo que anular su billete de barco) hacia Nueva York que, desgraciadamente, nunca llegó a poder reunirles. Tenía tan sólo 33 años, cuando esta tragedia aérea acabó, además de con una romántica historia de amor, recogida detalladamente en la película, "Edith et Marcel", con sus esperanzas de recuperar el trono de los pesos medios, que le había sido arrebatado por otro mito, Jack LaMotta (toro salvaje), debido, en parte, a una inoportuna lesión. Atrás quedaban 16 años de carrera pugilística con un balance de 119 victorias (61 por K.O.), y apenas 4 derrotas (2 descalificaciones, 1 a los puntos, y el abandono obligado contra LaMotta).

Pero como siempre sucede, aquella desgraciada noche de finales del mes de octubre del año 1949, también supuso el inicio del mito del demoledor "Bombardero marroquí", que tanto podía envíar a la lona de un zurdazo al reputado Tony Zale (en la imagen), como atravesar el frágil corazón del gorrión (the sparrow) francés, Edith Piaf, con una simple caricia.

Más información:
- Sitio oficial de Marcel Cerdan (en francés).
- La herencia de Marcel Cerdan (inglés)


domingo, 16 de marzo de 2008

Eurovisión: Cualquier tiempo pasado fue mejor

Llámenme freakie, hortera, nostálgico o lo que quieran, pero echo de menos los tiempos en que este país se paralizaba la noche del sábado en que se celebraba el concurso internacional de música por excelencia, el célebre festival de Eurovisión.

Ver en pantalla el logo que tienen en la imagen, acompañado de la pegadiza sintonía que imagino tendrán ahora en su cabeza aquellos de ustedes que no tengan menos de cuarenta años, era, posiblemente, el momento televisivo más importante del año. En las familias se hacían apuestas sobre el posible resultado de la candidata española, se opinaba sobre el sonido de la orquesta, se despotricaba contra franceses y portugeses que sabíamos no nos darían ni un voto, y se acaba reconociendo con resignación que la canción ganadora era más "pegadiza" que la nuestra, pero que si los "extranjeros" hubiesen podido comprender la letra, seguro que habríamos obtenido muchos más puntos. Y al final, cuando en nuestros viejos televisores aparecía de nuevo ese escudo, empezábamos a descontar el tiempo que restaba para la edición del siguiente año.

Les imagino enterados de lo que, este año, España va a presentar al certamen, así que les voy a ahorrar mi opinión. No sé muy bien por qué, pero me apena todo lo que está aconteciendo últimamente aquí, con este concurso. Y lo peor es que no sé si siento ese mal cuerpo por la dichosa canción en sí, o por lo que su elección significa: la constatación definitiva de que de aquel oscuro pero humilde país del que les hablaba, no quedan más que mis nostalgias.

Aunque para tristeza, humillación y vergüenza, nada comparable a la que todos sentimos cuando una jovencísima y descalza Remedios Amaya obtuvo, a mi juicio muy injustamente, cero puntos en la nefasta edición de 1983, celebrada en Munich. Y por cierto, "maestra", a mí también me gustaría saber la respuesta a su pregunta.

viernes, 14 de marzo de 2008

Animoto: Reportajes rápidos y profesionales

¿No están cansados de pasarse horas y horas de su tiempo libre editando reportajes fotográficos de resultado soberanamente aburrido?. Introducimos aquí una sorprendente transición, allá un curioso efecto, y acullá un impactante zoom, pero al final, lo único que conseguimos es desperdiciar el fin de semana, y marear a los amigos que no sepan decir que no a la maldita pregunta: "¿queréis ver las fotos del viaje de mi abuela a Valdemorillo de abajo?".

Pues si están de acuerdo conmigo, olvídense de los viejos editores de slideshows, y prueben Animoto, una nueva herramienta on-line que agiliza, con resultados casi profesionales, la penosa tarea de editar sus aburridas fotografías. Su funcionamiento es bien sencillo, se suben las imágenes (del pc, de una red social, o de un alojador tipo Flickr), después una canción (pueden escoger entre las de su propia biblioteca, o subir un archivo mp3 desde su disco duro), y la página se encargará de todo lo demás. En unos pocos minutos, Animoto tendrá listo su video (si se aburren de esperar, pueden abandonar la página que, cuando su reportaje ya esté listo, recibirán un correo electrónico avisándoles), y podrán descargarlo en mp4, convertirlo a formato Youtube, publicarlo en su blog o red social, e incluso torturar a sus amiguetes enviándoselo por e-mail.

Pero como todo no podía ser tan maravilloso, les pongo a quí una lista con las principales pegas que le veo:

1- La primera y más importante, para reportajes de más de 30 segundos, la herramienta es de pago (3 $).

2- Apenas se puede intervenir en la realización del video, más allá de escoger el orden de exhibición de las imágenes y el punto de inicio de la canción. El programa decidirá por sí mismo (según el ritmo de la música y el tipo de fotos) qué efectos y transiciones son los más convenientes. Y si el resultado no les satisface, no queda otra que aguantarse.

3- Hay que tener muy en cuenta el dato de que los reportajes duran unos dos segundos por foto. Sabiendo esto, podrán calcular la porción casi exacta de música que van a necesitar. Así que cuando marquen el punto de inicio de la sintonía elegida, calculen en que momento finalizará su reproducción, y podrán evitar indeseados finales abruptos.

Pero mejor valoren la herramienta por ustedes mismos, viendo este pequeño vídeo producido con Animoto, y que cualquier hombre (¿verdad?, socio) estaría encantado de recibir.


Modelo fotos: Claudia Sellán (Mil gracias).

jueves, 13 de marzo de 2008

¿No dan la talla?: Jes-extender

Quedarme con la tele puesta hasta las tantas sigue siendo una mina para escribir entradas. Ayer me topé con un anuncio de este curioso aparato. Es el Jes-extender, y no es un cascanueces ni un abrechapas. Si quieren más pistas sobre qué es es este artilugio y para qué sirve, vean la fórmula de su funcionamiento:

Les traduzco: si tienen el valor de utilizar este instrumento de tortura durante un tiempo prolongado conseguirán aumentar el tamaño de la tranca. Sútilmente poética la metáfora, ¿no creen?. Me gustaría poderles informar de si el artefacto de marras funciona o no, pero tengo que reconocerles que creo no tener ni condiciones ni valor (traduzco: "huevos") suficiente para hacerme "la ortodoncia" en zona tan delicada.

Aquellos de ustedes valerosos y que tengan como vocación alcanzar la categoría de trípode, harían bien en visitar esta página web, y echarle un vistazo al comercial que tanto impacto me causó, y que les presento a continuación:


Nota para los buscadores: este post va de alargamiento de pene. Web semántica, ¡ya!.

martes, 11 de marzo de 2008

10 Sustitutos para Mariano Rajoy

En vista de que el bueno de Rajoy parece decidido a ganarse las habichuelas lejos de la calle Génova, los mandamases del PP han encargado ya, un estudio-encuesta para averiguar quién sería la persona más indicada para suceder a Mariano, y conseguir jubilar al panoli de ZP, en 2012. Vean aquí, en absoluta primicia, un exclusivo avance motivado, con los diez individuos elegidos, empezando por el menos preferido, y terminando por el favorito de la mayoría de los encuestados:

10- MANUEL FRAGA

Ventajas: No se le entiende nada, gracias a Dios.
Inconvenientes: En 2012 tendrá unos mil años, más o menos.

09- VÍCTOR MANUEL

Ventajas: La boca de la primera dama.
Inconvenientes: Fue comunista y ahora es socialista. Pero bueno, se calcula que para dentro de cuatro años pueda ser ya de derechas. Quizás así deje de grabar discos.

08- DON PABLO

Ventajas: A ver quien se atreve a no votarle.
Inconvenientes: Demócrata, lo que se dice demócrata...

07- LA ESPOSA DE RAJOY

Ventajas: Mola más que Sonsoles.
Inconvenientes: Nadie sabe como se llama. Su marido es pelín gafe.

06- RAÚL

Ventajas: Pregunten a Manolo Lama.
Inconvenientes: Pregunten a Luis Aragonés.

05- LLAMAZARES

Ventajas: Se acaba de quedar en el paro y está disponible. Le van las manifestaciones.
Inconvenientes: No se me ocurren. Bueno, quizá que odia a muerte al PP. En fin, tampoco es tan importante...

04- AGATHA RUIZ DE LA PRADA

Ventajas: Está casada.
Inconvenientes: Está casada.

03- PACO VÁZQUEZ

Ventajas: Cada vez se parece más a Vito Corleone.
Inconvenientes: Miente tanto que se cree socialista.

02- MAURICIO COLMENERO

Ventajas: Empresario de éxito. Buena relación con los inmigrantes.
Inconvenientes: "Pelín" corrupto. Pero el que esté libre de pecado...

01- ESTE SIMPÁTICO NEGRO

Ventajas: Se parece a Zaplana, pero no lo es.
Inconvenientes: Aznar se puede celar, porque ya no será el más gracioso del partido.

Pues esto ha sido todo. La verdad es que aunque cualquiera de los diez podía ser válido, creo que han acertado de pleno con el aspirante elegido. Si ustedes piensan otra cosa, o desean añadir nuevos aspirantes a la jefatura del PP, ¿para qué creen que sirven los comentarios?.

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